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Opinión. La otra primavera (magisterial)

por Agencia Zona Roja

Isidoro Yescas*

No es de la marchita Primavera Oaxaqueña de la que ahora me ocupo, sino de la nueva etapa de la lucha magisterial nacional encabezada por la CNTE para demandar del gobierno federal la atención a un pliego petitorio que no solamente incluye la abrogación de la Ley del ISSSTE del 2025, iniciativa ya retirada de  la Cámara de Diputados por la presidenta Claudia Sheinbaum, sino también de la abrogación de  la Ley del ISSSTE del 2007, lesiva no solamente a la seguridad social del magisterio sino de poco más de 3 millones de trabajadores activos y jubilados al servicio del Estado.  

En el posicionamiento que la CNTE difundió durante su reciente paro nacional (19-21 de marzo) sus principales demandas giran a torno a los siguientes puntos:

“1.- Debe construirse una nueva propuesta de Ley del ISSSTE con la CNTE y el resto de trabajadores activos y jubilados al servicio del Estado, como resultado de una amplia consulta donde se ponga al centro el beneficio de los trabajadores y sus familias.

2.- Es necesario el aumento de las pensiones y jubilaciones, de acuerdo con el art. 170 de la Ley del Seguro Social, evitando que haya pensiones por debajo de un salario mínimo vigente, tal y como lo establece el art. 123 Constitucional.

3.- Se debe garantizar una estrategia que se traduzca en la mejora integral de los servicios de salud con clínicas y hospitales del ISSSTE que cuenten con personal médico suficiente, infraestructura actualizada y moderna; cuadro completo de medicamentos y trato humanitario a las y los derechohabientes. 

4.- Es urgente una reforma fiscal para gravar conforme a derecho los cuantiosos ingresos y utilidades que obtienen los banqueros y empresarios para que las autoridades del ISSSTE recuperen en lo inmediato los más de 90 mil millones de pesos que adeudan al Instituto los patrones y gobernadores de los estados de las aportaciones ya cobradas a los trabajadores; y que a los incumplidos se les apliquen las sanciones correspondientes conforme a derecho.”

Lo que ahora la dirigencia de la CNTE ha denominado “la nueva primavera magisterial” es la reactivación a nivel nacional de sus movilizaciones que se llevaron con una amplitud e intensidad similar  entre el 2015 y 2016, cuando algunas secciones de la Coordinadora, pero fundamentalmente la sección 22 del SNTE, ganaron las calles y presionaron con paros y bloqueos al Aeropuerto Internacional de la Cdmx para oponerse e intentar tumbar la reforma educativa de Enrique Peña Nieto. 

Si bien es cierto que con el solo amago del paro de tres días la CNTE consiguió ahora que la presidente Claudia Sheinbaum retirara su iniciativa de una nueva reforma a la Ley del ISSSTE, que  no se ajustó a los intereses del magisterio disidente, este logro es apenas la punta del iceberg de un pliego de demandas más amplio ( vgr, incremento de pensiones y jubilaciones, retorno a las cotizaciones de las pensiones con base al salario mínimo y no al UMA, etc.) que de no atenderse antes del mes de mayo podría llevarlos a considerar la posibilidad de estallar un paro nacional indefinido. 

Sin embargo, ya la presidenta ha advertido sobre las dificultades para comprometer un presupuesto adicional al ya aprobado por el Congreso federal para  este 2025  y  así responder afirmativamente al pliego petitorio del magisterio. 

Lo anterior, sumado a las ofrecimientos que ya puso sobre la mesa de las negociaciones desde el momento mismo que retiró su iniciativa, configuran un escenario en donde solo habría de dos, en la perspectiva y estrategias de lucha de la CNTE: o el congreso federal abroga la Ley del ISSSTE del 2007 y se construye una nueva propuesta a partir de una amplia consulta, o ante su inocultable insolvencia presupuestal, el gobierno federal apostará a otras salidas administrativas y legislativas sin romper con el magisterio.  

Y en esto último es en donde todavía hace falta que la CNTE, pero sobre todo las  secciones sindicales con gran peso político  como las de Oaxaca, Michoacán, Chiapas y la Cdmx, analicen y  valoren si en las semanas que corren serán capaces de consensuar un paro indefinido para el mes de mayo, que necesariamente requerirá de una enorme acumulación de fuerzas propias y de alianzas con otras secciones del SNTE y de la burocracia federal. 

Y en esa ruta , ya  la sección 22 del SNTE   prepara   la organización de su Congreso Político para fijar posturas en torno a este tema  y trazar su propia estrategia para las jornadas de mayo en el estado de Oaxaca.  

*Maestro en Sociología.

X:@YescasIsidoro    

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