Lisbeth Mejía Reyes/Zona Roja.
Oaxaca, Oax., a 11 de enero de 2026.- Don Cipriano Ramírez Guzmán, uno de los últimos guardianes de la lengua ixcateca (xwja), falleció este 9 de enero. Con su deceso no sólo se ha perdido a un ser querido sino también una manera de ver el mundo, pues era una de las ocho o máximo 10 personas que hasta el 2019 hablaban este idioma de Oaxaca, de acuerdo con el lingüista Michael Swanton.
Su muerte ha conmocionado a la comunidad de Santa María Ixcatlán, donde entre los 461 habitantes (INEGI, 2020) solamente unos cuantos mantienen la lengua que en 1940 hablaba casi toda la población (994 habitantes de ese entonces).
El deceso de Cipriano también ha conmovido a la comunidad académica, activistas y organizaciones gubernamentales o de la sociedad civil, que han lamentado su muerte, pues poco a poco se van perdiendo a los pocos hablantes del ixcateco.
En 2023, falleció don Pedro Salazar Gutiérrez, que entonces tenía 92 años. Cipriano (1933-2026) y Pedro eran las personas más longevas hablantes de una lengua que está por extinguirse en el estado de Oaxaca.
«Cuando muere una lengua, muere una forma de ver el mundo». Con esa frase atribuida al también fallecido historiador José Manuel del Val Blanco, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha advertido el riesgo que corren al menos una veintena de las 68 lenguas originarias del país.
En 2019, durante una conferencia en el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca, Pedro y Cipriano hablaron de los esfuerzos por investigar y tratar de mantener viva la lengua de sus ancestros, pero en un contexto adverso.
El ixcateco «es un idioma con el que no nos podemos comunicar ni con otros idiomas como el mixteco o el chocholteco porque no es igual la lengua. Apenas estamos haciendo la lucha yo y el compañero Pedro, si Dios nos presta vida, acabaríamos de investigar y hacer la escritura”, comentaba Cipriano, quien ahora tendría 92 o 93 años de edad.
«Estamos haciendo la lucha de que se acabe de investigar (la lengua), pero no se ha podido”, decía don Cipriano, ganador en el año 2020 de la primera edición del Premio FAHHO-CaSa Emiliano Cruz «por su labor en la promoción del ixcateco, una lengua tonal en situación de alta vulnerabilidad».
El Centro de las Artes de San Agustín (CaSa) lamentó su deceso al recordar que durante años don Cipriano «se dedicó a enseñar el ixcateco a nuevas generaciones. Asimismo, tradujo ‘Las fábulas de Esopo’ al ixcateco y desarrolló materiales didácticos en su lengua».
A las condolencias se sumó la Biblioteca de Investigación Juan de Córdoba, quien lo recordó como colaborador de varios proyectos y que haber ganado la primera edición del Premio FAHHO-CaSA Emiliano Cruz se debió a que era «una referencia obligatoria para la lengua ixcateca, de la que fue uno de sus últimos hablantes».
Su muerte también fue lamentada por el Instituto de Lenguas Originarias de Oaxaca, quien señaló que don Cipriano era padre de la «agente de revitalización Rosalía Ramírez Salazar» y abuelo de «Esmeralda Ramírez Salazar». El Instituto Nacional de Lenguas Indígenas también compartió un mensaje en memoria de don Cipriano.
Al citar al lingüista Michael Swanton, el ayuntamiento de Santa María Ixcatlán señaló en su Plan Municipal de Desarrollo del 2008 que para entonces el número de hablantes de xwja o ixcateco (“personas de algodón” en náhuatl) era de ocho personas.
«Todavía a finales de 2006 había 11, pero hace año y medio falleció Filiberta Gutiérrez; Francisco Guzmán en el verano pasado, y Jovito Álvarez Guzmán a principios de este año. Los ocho ixcatecos hablantes de xwja son: Pedro Salazar Gutiérrez, Cipriano Ramírez Guzmán, Dionisio Valdivia, Gregorio Hernández García, Ignacia Salazar Díaz, Juana Guzmán Salazar, Pedro Velásquez Salazar y Aniceto Álvarez, todos son personas de edad avanzada», explicaba el documento, del que se deduce que ahora son solamente seis las y los hablantes de la lengua ixcateca.
