Lisbeth Mejía Reyes
Oaxaca, Oax., a 17 de enero de 2026.- Porfirio Flores Zúñiga, abogado y defensor de la libertad religiosa en Oaxaca, denunció este viernes un nuevo caso de discriminación e intolerancia religiosa por parte de católicos hacia un pastor evangélico en la agencia de Santiago Malacatepec, municipio de San Juan Mazatlán Mixe.
Flores señaló que el pastor Mariano Velásquez Martínez fue encarcelado este 15 de enero por negarse a rezar al santo patrono del pueblo y que previamente fue obligado a aceptar la mayordomía.
Además de que permanece incomunicado y la asamblea de la población determinó su expulsión y el derribo del templo evangélico del lugar, de acuerdo con lo que ha podido establecer a través de la esposa del detenido.
El pastor evangélico Mariano Velásquez Martínez está al frente de una iglesia de aproximadamente 25 personas en esa localidad desde el año 2015.
Las autoridades estatales ya conocen del caso, explicó el abogado, quien espera que se atienda el caso, pues temen de represalias contra toda la familia del pastor.
Además de que no es un hecho aislado sino parte de una serie de violaciones a los derechos humanos por la intolerancia religiosa enraizados en los usos y costumbres.
A partir de estos, dijo, las comunidades indígenas del estado de Oaxaca mezclan los cargos civiles con los religiosos, cuando deberían de estar separados conforme a la Ley de Libertad de Culto, promulgada hace 165 años por el Benemérito de las Américas y oaxaqueño Benito Juárez García.
Flores negó que se satanice a los usos y costumbres, pues tienen aspectos muy positivos en cuanto a organización comunitaria y autodeterminación, sin embargo, también mantienen el defecto de mezclar cargos civiles y religiosos. Es decir, que funciones como las de sacristán o mayordomo (propios de la iglesia católica) se mezclen con los civiles: de comité de colonia o de comité de agua y otros, regidor, síndico, presidente, etcétera.
Ante este panorama, consideró necesario reformar los usos y costumbres para que se eliminen los cargos católicos o que estos solamente recaigan en quienes son de esa religión.
Sobre el caso del pastor Mariano, detalló que «el año pasado, la comunidad le designó el cargo de ser el mayordomo, un cargo que a todas luces no le compete porque él no es católico, él es pastor (evangélico), pero en aras de no discutir, de no pelearse, de no tener ninguna confrontación, aceptó tener el cargo de mayordomo, en el entendido de que solo implicaba o significaba que pagara los gastos de la fiesta, que se estipula o estila cuando alguien hace la mayordomía».
Sin embargo, este 15 de enero, el pastor Mariano fue requerido por la autoridad municipal, quien le dijo que no solamente tenía que pagar la mayordomía sino hacer toda la ceremonia, incluyendo encender las velas a Santiago Apóstol, arrodillarse y rezar. El pastor les recordó que eso no era parte del acuerdo sino pagar la mayordomía.
«Entonces, la autoridad lo detuvo», expresó Flores Zúñiga, al recordar que San Juan Mazatlán Mixe es un municipio de Oaxaca con alta intolerancia religiosa y otros desplazamientos por intolerancia religiosa. En 2022, en la agencia de San Pedro Chimaltepec, fueron desplazadas 7 familias por no pagar ni participar en la organización de los festejos de las celebraciones católicas. Estás familias se vieron obligadas a reubicarse en Guevea de Humboldt.
Como estás familias, otro de los casos más recientes de desplazamiento forzado por intolerancia religiosa es el de familias de Cerro Cajón, agencia El Arenal, en el municipio de San Juan Lalana, quienes fueron agredidas en 2024 por habitantes de su comunidad, les robaron su ganado y quemaron su templo. A la fecha, las familias siguen exiliadas y sin poder volver a sus hogares.
