Ismael García M./Zona Roja.
Oaxaca, Oaxaca., a 19 de abril de 2026.- La realidad del crimen organizado alcanzó al segundo funcionario de más alto rango en el estado de Oaxaca.
De los tres jóvenes asesinadas a balazos el pasado sábado en Juchitán, uno es David López Valdivieso, sobrino del secretario de Gobierno, Jesús Romero López, e hijo del subsecretario de dicha dependencia, Angelino López López.
Hace casi un mes, luego del recrudecimiento de la violencia criminal en ese municipio istmeño, el segundo funcionario de alto nivel en el Gobierno del Estado precisó:
“Juchitán tiene un operativo que se denomina ‘Sable’ junto con toda la región del Istmo; hay seguimiento, hay operativos, hay filtros, hay una serie de acciones para que la ciudadanía pueda vivir segura.
“Principalmente los crímenes, y no los minimizo por esta situación, sólo los caracterizo, van dirigidos a actores elementos vinculados a las propias células delictivas… es vox pópuli que los crímenes se producen entre grupos contrarios y rivales”, dijo Jesús Romero López en la conferencia de prensa del mandatario Salomón Jara Cruz, el pasado 23 de marzo.
El crimen se perpetró la tarde del sábado en la colonia Gustavo Pineda de la Cruz, donde había una reunión de varios mototaxistas.
Ahí fueron ultimados dos jóvenes, mientras que David López fue trasladado a un hospital donde horas después perdió la vida.
Tras ello, el gobernador Salomón Jara Cruz emitió sus condolencias y reiteró que no se bajará la guardia en las acciones para frenar la ola delictiva; el pasado miércoles presentó un plan de paz para Juchitán.
