Ismael García M./Zona Roja.
Oaxaca, Oax., a 27 de abril de 2026.- El magisterio oaxaqueño no tiene descanso. Y no lo decimos por su labor en las aulas, al frente de la niñez de la entidad.
Sino por su constante y calendarizado activismo para conseguir cualquier cantidad de prebendas, disfrazadas de demandas laborales.
Y mientras tanto, las y los estudiantes continúan a la deriva, con serios retrasos en su plan de estudios, con docentes interesados más en el beneficio para sus bolsillos que en la enseñanza.
Y mientras tanto, Oaxaca sigue ocupando, desde hace varias décadas, los últimos lugares de la tabla nacional en aprovechamiento educativo y en analfabetismo.
La más reciente movilización de la Sección 22 del SNTE duró casi dos semanas, por parte del nivel Personal de Apoyo y Asistencia a la Educación (PAAE), sin que ninguna autoridad se atreviera a poner orden, frente a graves atentados a la sociedad.
Y antes que ellos, fueron los estudiantes normalistas que también por al menos dos semanas tuvieron en jaque a los capitalinos y visitantes.
CON VIOLENCIA
Sin embargo, la movilización del nivel PAAE reveló también dos situaciones que llaman la atención y que podrían imponerse en las próximas movilizaciones:
Uno: no tuvo el respaldo de la dirigencia estatal del magisterio que encabeza Yenni Aracely Pérez Martínez.
Dos: Se caracterizaron por sus actos violentos en contra de la sociedad y hasta en contra de los periodistas.
Y, como suele suceder, los manifestantes retiraron sus bloqueos el sábado pasado, pero ni por hubo información por parte de los integrantes del PAAE o por parte del IEEPO.
Por lo tanto, se infiere que les dieron todo lo que pidieron: festejos para cualquier aniversario social y hasta mole, pan de yema y chocolate para las festividades de muertos.
Es cierto que tienen derechos laborales y que deben exigirlos en caso de que no sean otorgados, pero de ninguna manera se trata de pasar por encima de los derechos de la sociedad, del ciudadano, que, por enésima ocasión, se sintió agraviado sin que hubiera autoridad para frenar los desmanes.
BANDERAZO DE ARRANQUE
La noche del sábado en la Ciudad de México, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) concluyó su Asamblea Nacional Representativa (ANR), que significó el arranque de movilizaciones para el mes de mayo… y durante el Mundial de Futbol.
Las no más de 10 entidades del país, donde hay dicha agrupación, acordaron iniciar el 1 de mayo con una marcha masiva en la capital del país, con sus demandas de siempre, la extinción de la Ley del ISSSTE, así como la abrogación total de la reforma educativa que en su sexenio impulsó Enrique Peña Nieto.
Pero además:
“Las y los delegados de las Secciones Democráticas, con la firme convicción de fortalecer la unidad del movimiento magisterial, definieron el rumbo organizativo y el plan de acción que dará paso al inicio de la huelga nacional, como respuesta a la cerrazón del Estado ante las demandas históricas del magisterio democrático”.
En el caso de Oaxaca, habrá también una marcha masiva del poniente al centro de la capital, en el marco del Día del Trabajo, para entregar su pliego petitorio; la autoridad estatal y la federal tendrán 15 días para dar respuesta a esas demandas.
MÁS AGRAVIOS
Así inicia una enésima ola de movilizaciones en la capital del estado, con una dirigencia magisterial dividida —que muchas veces complace al gobierno y procura evitar protestas— y una base magisterial ávida de recuperar su fuerza de antaño (lo que se vio reflejado en la falta de quórum para la Asamblea Estatal del pasado sábado).
Esa fuerza que se dibujó por casi dos semanas por parte del nivel PAAE, que por cierto no tomó en cuenta ni siquiera a sus representantes y mucho a los trabajadores administrativos de las regiones.
Bloqueos intensos en diversos puntos de la ciudad; cierre de la avenida Universidad, que generó la ira de los vecinos del fraccionamiento Trinidad de las Huertas.
Agresiones contra periodistas, como el caso del fotorreportero Adrián Gaytán, que fue atacado en dos ocasiones; agresiones en contra de la sociedad, al impedir el libre transito; agresiones a usuarios al bajarlos por la fuerza de los autobuses del transporte de pasajeros.
¿Recuperarán esa tónica en las próximas jornadas de “lucha”? Es bastante probable, habida cuenta que en el año 2027 habrá elecciones en la entidad, tanto de diputados locales como federales y presidentes municipales.
Y, aunque diga que es apartidista, la Sección 22 suma su fuerza a su conveniencia, como sucedió en los comicios nacionales en que se eligió a Andrés Manuel López Obrador, quien después los traicionó y no les cumplió sus caprichos.
Ya está listo el borrador del pliego petitorio, con 67 demandas, muchas de ellas que no son de carácter educativo, y con la entrega iniciará una enésima jornada de agravios hacia la niñez y hacia la población en general.
Vendrán suspensión de clases, marchas y protestas y bloqueo a vialidades hasta conseguir lo que desean; presionarán con ello para exigir cumplimiento total a esas demandas y, como no se hará en el lapso que emplazan, anunciarán un paro de labores.
Suspensión que se sumará a la huelga nacional que organiza la CNTE y que prevén realizar justo en las fechas del Mundial 2026, en que México será sede junto con Estados Unidos.
¿Algo ha cambiado aún cuando los gobiernos estatal y federal han complacido con carretadas de millones al magisterio? Absolutamente nada. Al contrario, la educación ha empeorado.
Y a todo ello, ¿en dónde está el director general Emilio Montero Pérez? Con múltiples señalamientos en su contra, incluso de tolerar al crimen organizado en su época de edil, se prevé su salida una vez que amaine la tormenta magisterial.
