Lisbeth Mejía Reyes/Zona Roja.
Oaxaca, Oax., a 18 de julio de 2026.- Como una combinación de la danza clásica y la danza folklórica, este sábado se presenta en la ciudad de Oaxaca el espectáculo «Folklor en punta», en el teatro Juárez.
La puesta en escena tendrá dos funciones, a las 16:00 y a las 18:00 horas e incluye sones, himnos y jarabes que se presentan habitualmente en los Lunes del Cerro de las fiestas oficiales de Guelaguetza, pero desde el ballet.
La presentación es parte de la programación de «Julio, mes de la Guelaguetza», y en ella colabora la escuela Ferraez Ballet Studio.
En esta presentación, se utiliza la orquesta como un complemento clásico para la ejecución de nuevas coreografías de ballet combinadas con el folklor de las distintas regiones de Oaxaca, explicó la escuela sobre la obra con la que se busca mostrar el espectáculo de Guelaguetza a través del ballet clásico.
Fernanda Ferraez, directora de la escuela, señaló que esta propuesta dancística parte de la idea de que «la riqueza cultural de Oaxaca no es estática; es un ecosistema vivo que respira, evoluciona y dialoga con el mundo».
Ferraez detalló que «Folklor en punta» también se inspira en el legado del maestro
Javier García Vigil, director fundador de la Orquesta Sinfónica de Oaxaca, y su emblemática obra «Guelaguetza Sinfónica».
«Al presenciar cómo los sones, himnos y jarabes tradicionales transitaban hacia la sublimidad de los arreglos orquestales en el Teatro Macedonio Alcalá por allá del 2021 se hizo evidente en mi la necesidad de una traducción dancística equivalente: si la música tradicional oaxaqueña es capaz de adquirir la universalidad de una partitura sinfónica… los cuerpos que la bailan también pueden explorar la rigurosidad y el lenguaje del ballet clásico».
Con esta propuesta, Ferraez aclaró que no pretende «sustituir ni modificar las coreografías originales de los pueblos, las cuales son sagradas e irremplazables. Por el contrario, busca ser un puente de doble vía: Hacia el folclor; aporta la limpieza técnica, la alineación estética y el fortalecimiento metodológico de la escuela clásica, dotando a la ejecución de una nueva dimensión espacial y escénica. Hacia la comunidad; funciona como una plataforma de democratización cultural».
Para la directora, «esta obra demuestra que Oaxaca no solo resguarda su pasado con orgullo, sino que también es un semillero de innovación dancística capaz de conmover a nuevos públicos a través de la excelencia y el talento local».
