{"id":91010,"date":"2026-03-08T19:54:58","date_gmt":"2026-03-09T01:54:58","guid":{"rendered":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/?p=91010"},"modified":"2026-03-08T19:55:00","modified_gmt":"2026-03-09T01:55:00","slug":"opinion-la-conspiradora-y-el-eco-maria-josefa-ortiz-de-dominguez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/?p=91010","title":{"rendered":"Opini\u00f3n. La conspiradora y el eco: Mar\u00eda Josefa Ortiz de Dom\u00ednguez"},"content":{"rendered":"\n<p>Dulce Hemilse Hern\u00e1ndez*<\/p>\n\n\n\n<p>Hay una noche que la escuela&nbsp;en M\u00e9xico&nbsp;repite: puerta cerrada, tac\u00f3n que golpea, aviso que corre, campanas que llaman. Es una escena limpia, casi teatral. En ella, la patria nace con un sonido.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero en el archivo no hay sonido. Hay tinta, f\u00f3rmulas jur\u00eddicas, frases que se doblan sobre s\u00ed mismas. En el expediente, Mar\u00eda Josefa Crescencia Ortiz T\u00e9llez-Gir\u00f3n no aparece como eco, sino como riesgo.<\/p>\n\n\n\n<p>En el Archivo General de la Naci\u00f3n, ramo Historia, vol. 375,&nbsp;exp. 12, ff. 23r\u201327v (1810), se consigna que en casa del corregidor se celebraban juntas con \u201csujetos inclinados a formar gobierno independiente\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La foja 27v alude a \u201cla se\u00f1ora corregidora\u201d como persona instruida de lo tratado. El lenguaje es administrativo, pero el&nbsp;subtexto&nbsp;es pol\u00edtico: conocimiento implica complicidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En la \u201cCorrespondencia de Virreyes\u201d, vol. 210, carta 145 (18 de septiembre de 1810), se informa al virrey Francisco Javier Venegas que \u201cla mujer del corregidor resisti\u00f3 con firmeza\u201d las \u00f3rdenes destinadas a impedir comunicaci\u00f3n con los implicados.<\/p>\n\n\n\n<p>Resistir: verbo que en el registro colonial equivale a desaf\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>En&nbsp;\u201cOperaciones de Guerra\u201d, vol. 14,&nbsp;exp. 8, f. 5r, queda asentada su reclusi\u00f3n en el convento de Santa Clara. El imperio, que minimiza a las mujeres en la ret\u00f3rica, no minimiza la amenaza en la pr\u00e1ctica.<\/p>\n\n\n\n<p>La conspiraci\u00f3n de Quer\u00e9taro no fue un acto s\u00fabito de rebeld\u00eda rom\u00e1ntica. Fue el resultado de la crisis de legitimidad desencadenada por la invasi\u00f3n&nbsp;napole\u00f3nica&nbsp;a Espa\u00f1a en 1808. La abdicaci\u00f3n de Carlos IV y Fernando VII&nbsp;que&nbsp;abri\u00f3 un vac\u00edo soberano. En la Nueva Espa\u00f1a, ese vac\u00edo se tradujo en una pregunta: \u00bfqui\u00e9n gobierna en ausencia del rey?<\/p>\n\n\n\n<p>La historiograf\u00eda de Villoro (1953) a Anna (1990) ha mostrado que el primer impulso insurgente no fue separatista en sentido moderno, sino autonomista. Se hablaba de juntas soberanas, de representaci\u00f3n local, de fidelidad condicionada.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese contexto, las tertulias de Santiago de Quer\u00e9taro, en casa del corregidor Miguel Dom\u00ednguez, reun\u00edan a actores como Miguel Hidalgo y Costilla, Ignacio Allende y Juan Aldama. La Corregidora no era anfitriona decorativa; era parte de un circuito de deliberaci\u00f3n criolla ilustrada.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed emerge una cuesti\u00f3n te\u00f3rica clave: la cultura pol\u00edtica como pr\u00e1ctica cotidiana. No s\u00f3lo discursos p\u00fablicos, sino sociabilidad dom\u00e9stica, redes de confianza, circulaci\u00f3n de ideas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las mujeres, situadas en el espacio dom\u00e9stico, ocupaban nodos estrat\u00e9gicos en estas&nbsp;redes.&nbsp;Pero&nbsp;la&nbsp;narrativa escolar suele presentar a la Corregidora como excepci\u00f3n femenina. Sin embargo, el movimiento insurgente estuvo poblado por mujeres con roles diferenciados.<\/p>\n\n\n\n<p>Leona Vicario, era&nbsp;miembro&nbsp;activa de la red de Los Guadalupes, financi\u00f3 la insurgencia, sirvi\u00f3 como informante y escribi\u00f3 en defensa de la causa. Su proceso judicial documenta interrogatorios, confiscaci\u00f3n de bienes y reclusi\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A diferencia de la Corregidora, Leona dej\u00f3 abundante correspondencia pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Gertrudis Bocanegra, que&nbsp;en&nbsp;Michoac\u00e1n, articul\u00f3 redes de comunicaci\u00f3n insurgente. Fue capturada y ejecutada en 1817. Su expediente judicial muestra una negativa a delatar compa\u00f1eros, incluso bajo amenaza.<\/p>\n\n\n\n<p>Manuela Medina&nbsp;que&nbsp;particip\u00f3&nbsp;en combate armado bajo las \u00f3rdenes de Morelos. Aqu\u00ed la agencia femenina rompe el molde dom\u00e9stico.<\/p>\n\n\n\n<p>Comparadas con ellas, la Corregidora ocupa un punto intermedio: no combatiente armada, pero s\u00ed conspiradora pol\u00edtica. Su capital simb\u00f3lico posterior deriva de su inserci\u00f3n en el momento inaugural del levantamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>El episodio del \u201ctaconazo\u201d aparece en cr\u00f3nicas decimon\u00f3nicas, especialmente en Carlos Mar\u00eda de Bustamante (1843). La escena cumple una funci\u00f3n narrativa precisa: condensa en un gesto femenino el inicio de la acci\u00f3n insurgente.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la teor\u00eda de la memoria colectiva (Halbwachs, 1950;&nbsp;Ricoeur, 2000), sabemos que la naci\u00f3n selecciona escenas fundacionales. Mario Carretero (2007) ha demostrado que los manuales escolares privilegian relatos heroicos que construyen identidad&nbsp;colectiva. En&nbsp;los libros de texto gratuitos de 1962, la imagen de la Corregidora golpeando el suelo inaugura el cap\u00edtulo de la Independencia. La causalidad se simplifica: sin ella, no hay Grito de Dolores. Se&nbsp;invisibilizan&nbsp;procesos estructurales.<\/p>\n\n\n\n<p>El error did\u00e1ctico no es menor:<\/p>\n\n\n\n<p>1.&nbsp;Simplificaci\u00f3n&nbsp;monocausal: se reduce un proceso pol\u00edtico complejo a un gesto individual.<\/p>\n\n\n\n<p>2.&nbsp;Domesticaci\u00f3n simb\u00f3lica: se la presenta como esposa virtuosa antes que como agente pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>3.&nbsp;Anacronismo conceptual: se le atribuyen ideales democr\u00e1ticos modernos inexistentes en 1810.<\/p>\n\n\n\n<p>La escena funciona porque es recordable,&nbsp;al ser recordable, desplaza la estructura.&nbsp;El expediente judicial colonial es un dispositivo de poder. Registra, clasifica, disciplina, que&nbsp;la Corregidora aparezca como \u201cresistente\u201d revela que el aparato colonial percib\u00eda agencia femenina.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed conviene una lectura desde la historia cultural del poder (Foucault, 1975): el archivo no es neutral; es un mecanismo de vigilancia. Sin embargo, en su intento por controlar, deja rastros de aquello que teme.<\/p>\n\n\n\n<p>El miedo del r\u00e9gimen a una mujer criolla ilustrada habla de la fragilidad del orden imperial. La puerta cerrada no era s\u00edmbolo dom\u00e9stico; era espacio&nbsp;pol\u00edtico. La&nbsp;persistencia de la escena en la Nueva Escuela Mexicana muestra la dificultad de abandonar el mito fundacional. Incluso cuando se incorpora perspectiva de g\u00e9nero, el relato conserva el n\u00facleo dram\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p>Carretero (2007) sostiene que la historia escolar oscila entre funci\u00f3n identitaria y funci\u00f3n cr\u00edtica. La Corregidora ha sido instrumento de la&nbsp;primera. La&nbsp;pregunta no es si debemos desmontar el mito, sino c\u00f3mo&nbsp;complejizarlo. Integrar archivo y memoria. Escena y estructura.<\/p>\n\n\n\n<p>La historiograf\u00eda cr\u00edtica no busca derribar estatuas, sino devolverles espesor. Mar\u00eda Josefa Ortiz no fue \u00fanicamente el tac\u00f3n que reson\u00f3 en la noche; fue parte de una red pol\u00edtica que imagin\u00f3 otra soberan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Comparada con Leona Vicario, Gertrudis Bocanegra o Manuela Medina, su figura revela la diversidad de formas de participaci\u00f3n femenina en la insurgencia. Cada una encarna un modo distinto de agencia: financiamiento, inteligencia, combate&nbsp;y&nbsp;conspiraci\u00f3n. El&nbsp;archivo la muestra vigilada. La escuela la muestra heroica. Entre ambos registros se construye la naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1 el desaf\u00edo contempor\u00e1neo sea ense\u00f1ar la noche completa: no s\u00f3lo el golpe en la puerta, sino la conversaci\u00f3n previa, el miedo posterior, el convento silencioso, la tinta que dej\u00f3 constancia de que el imperio tem\u00eda a una mujer que pensaba pol\u00edticamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Referencias&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Anna, T. E. (1990). \u201cThe&nbsp;fall&nbsp;of the&nbsp;royal&nbsp;government&nbsp;in Mexico City\u201d. University of Nebraska Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Archivo General de la Naci\u00f3n (AGN). (1810). \u201cHistoria\u201d, vol. 375,&nbsp;exp. 12.<\/p>\n\n\n\n<p>Archivo General de la Naci\u00f3n (AGN). (1810). \u201cCorrespondencia de Virreyes\u201d, vol. 210, carta 145.<\/p>\n\n\n\n<p>Archivo General de la Naci\u00f3n (AGN). (1810). \u201cOperaciones de Guerra\u201d, vol. 14,&nbsp;exp. 8.<\/p>\n\n\n\n<p>Bustamante, C. M. de. (1843). \u201cCuadro hist\u00f3rico de la revoluci\u00f3n mexicana\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Carretero, M. (2007). \u201cDocumentos de identidad\u201d.&nbsp;Paid\u00f3s.<\/p>\n\n\n\n<p>Foucault, M. (1975). \u201cVigilar y castigar\u201d. Siglo XXI.<\/p>\n\n\n\n<p>Halbwachs, M. (1950). \u201cLa&nbsp;m\u00e9moire&nbsp;collective\u201d. PUF.<\/p>\n\n\n\n<p>Ricoeur, P. (2000). \u201cLa memoria, la historia, el olvido\u201d.&nbsp;Trotta.<\/p>\n\n\n\n<p>Villoro, L. (1953). \u201cEl proceso ideol\u00f3gico de la revoluci\u00f3n de independencia\u201d. UNAM.<\/p>\n\n\n\n<p><em>*Historiadora con un enfoque en la investigaci\u00f3n, la academia y la gesti\u00f3n educativa. Su formaci\u00f3n incluye un Doctorado en Historia Global y m\u00faltiples maestr\u00edas, con especializaci\u00f3n en Historia del Catolicismo, Arte Sacro y Gesti\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>X: @Hemilse<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dulce Hemilse Hern\u00e1ndez* Hay una noche que la escuela&nbsp;en M\u00e9xico&nbsp;repite: puerta cerrada, tac\u00f3n que golpea,&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":91011,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[456,109],"tags":[4505],"class_list":["post-91010","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columna","category-minuto-a-minuto","tag-dulce-hemilse-hernandez"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/josefa-ortiz-de-dominguez_0.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/91010","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=91010"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/91010\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":91012,"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/91010\/revisions\/91012"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/91011"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=91010"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=91010"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=91010"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}