{"id":9129,"date":"2020-02-24T17:30:10","date_gmt":"2020-02-24T23:30:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.zonaroja.com.mx\/?p=9129"},"modified":"2020-02-24T17:30:13","modified_gmt":"2020-02-24T23:30:13","slug":"lo-que-vivimos-las-mujeres-en-mexico-es-un-retroceso-de-la-humanidad-maria-elena-rios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/?p=9129","title":{"rendered":"Lo que vivimos las mujeres en M\u00e9xico es un retroceso de la humanidad: Mar\u00eda Elena R\u00edos"},"content":{"rendered":"\n<p>Blanche\nPetrich\/La Jornada<\/p>\n\n\n\n<p>Oaxaca.- El\nsaxof\u00f3n de Mar\u00eda Elena R\u00edos Ortiz qued\u00f3 solitario y silencioso en un cuarto en\nHuajuapan, Oaxaca, con su estuche corro\u00eddo por el \u00e1cido sulf\u00farico. Su due\u00f1a\nvive refugiada en otro lugar, da\u00f1ada del cuerpo y del alma, como ella dice,\nbuscando estar lejos del alcance del agresor que pag\u00f3 30 mil pesos a dos\nhombres, empleados suyos, para que vaciaran dos litros del qu\u00edmico m\u00e1s\ncorrosivo en el rostro, los brazos y el pecho de esta joven.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso ocurri\u00f3\nel 9 de septiembre del a\u00f1o pasado. Han transcurrido cinco meses y en muchos\nmomentos, en este tiempo, Mar\u00eda Elena ha deseado haber muerto, porque no\nquiero, no acepto estar en este cuerpo doliente. Pero en otros momentos admite:\nCuando una mujer quemada queda viva, no nos queda otra que ser fuertes. Y para\nmala suerte de Juan Antonio Vera Carrizal, mi agresor, yo qued\u00e9 viva.<\/p>\n\n\n\n<p>Male cumpli\u00f3\n27 a\u00f1os el 18 de febrero. Habla en entrevista por primera vez y transita por la\nhistoria de este s\u00e1dico crimen de odio feminicida, a ratos ba\u00f1ada en l\u00e1grimas y\npor momentos con una determinaci\u00f3n asombrosa. En ning\u00fan momento pierde la\nperspectiva del contexto. En cinco meses, desde que me pas\u00f3 esto, 20 mujeres\nhan sido asesinadas cada d\u00eda. Esto que vivimos las mujeres ahora en M\u00e9xico no\nes normal, es un retroceso de la humanidad, una falla en la evoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Recuerda que\ncada vez que ella planteaba el fin de la relaci\u00f3n abusiva que ten\u00eda con Vera\nCarrizal (un hombre casado de 56 a\u00f1os, con hijos adultos, ex diputado del PRI,\ndue\u00f1o de 16 gasolineras en Oaxaca y propietario de una radioemisora y varios\nportales de noticias en Huajuapan) \u00e9l reviraba: Si eso es lo que quieres, no\nmereces vivir.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella no\nadvirti\u00f3 que \u00e9l la estaba sentenciando: Y eso es lo que intent\u00f3, darme una\nmuerte lenta vaci\u00e1ndome \u00e1cido. Pero para su mala suerte estoy viva, con mucho\ndolor, con mucha tristeza pero cada d\u00eda m\u00e1s fuerte. Porque no queda de otra. Y\nlo estoy logrando gracias a mis padres, a mi hermana Silvia, que se convirti\u00f3\nen una activista para defenderme, y a tantas voces de mujeres que se han alzado\npor m\u00ed, que s\u00e9 que son mis amigas aunque no conozca sus nombres ni sus caras.<\/p>\n\n\n\n<p>LA CHIQUITA\nDEL SAXOF\u00d3N<\/p>\n\n\n\n<p>Mar\u00eda Elena\nR\u00edos Ortiz, orgullosamente oaxaque\u00f1a, decide hablar, despu\u00e9s de cinco meses de\nsilencio. Ella determina los \u00e1ngulos para que el fot\u00f3grafo y la camar\u00f3grafa de\nLa Jornada hagan sus tomas y se arranca de un hilo con su narraci\u00f3n, estrujando\nun cl\u00ednex hasta dejarlo hecho migajas. A ratos se quiebra. Y junta sus pedazos\npara continuar.<\/p>\n\n\n\n<p>Crec\u00ed en un\npueblo muy bonito que se llama Santo Domingo Tonal\u00e1, cerca de un jard\u00edn de\nsabinos, jugando con el agua del manantial, cerca de la casa del general L\u00e1zaro\nC\u00e1rdenas, ba\u00f1\u00e1ndome en el r\u00edo Boquer\u00f3n, comiendo el pan de mi t\u00eda Cristo. Desde\nmuy peque\u00f1a mis pap\u00e1s me metieron a la orquesta del pueblo. Siempre quise tocar\nel saxof\u00f3n, pero como era la m\u00e1s chiquita de la banda el maestro no me dejaba,\ndec\u00eda que no lo iba a aguantar. Insist\u00ed tanto que al final me lo dio. Empec\u00e9 a\ntocarlo alrededor de los ocho a\u00f1os. Estudi\u00e1bamos en el bosque. Cada ni\u00f1o ten\u00eda\nsu propio \u00e1rbol. As\u00ed es como empec\u00e9 a tener una identidad.<\/p>\n\n\n\n<p>A los 18\na\u00f1os se fue a Puebla para estudiar ciencias de la comunicaci\u00f3n en la BUAP. Ah\u00ed\nconoci\u00f3 a una muchacha que tocaba el viol\u00edn y le habl\u00f3 del conservatorio de\nm\u00fasica del estado. Male acudi\u00f3 de inmediato a hacer ex\u00e1menes. Curs\u00f3 tres a\u00f1os\ndel nivel t\u00e9cnico.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya con una\nlicenciatura regres\u00f3 a Huajuapan con la idea de buscar d\u00f3nde tocar lo que a\nella m\u00e1s le gusta, la m\u00fasica de banda oaxaque\u00f1a. Y por necesidad respondi\u00f3 a\nuna solicitud de empleo para manejar la comunicaci\u00f3n social de un diputado\npri\u00edsta. Pero nunca dej\u00e9 la idea de que yo quer\u00eda dedicarme a la m\u00fasica. El\nplan era venirme a M\u00e9xico para seguir mi carrera musical.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00bfC\u00f3mo se\ncruz\u00f3 en tu vida este agresor?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Cuando\nregres\u00e9 a Huajuapan sali\u00f3 la oportunidad de trabajar con Juan Vera en lo que yo\nhab\u00eda estudiado, comunicaci\u00f3n. Posteriormente se dio una relaci\u00f3n con \u00e9l. Hay\npersonas que se atreven a criticarme y dicen que si me trataba mal por qu\u00e9 no\nlo dejaba. Pero una persona violenta como \u00e9l es capaz de envolverla a una en un\nc\u00edrculo de miedo. Yo estaba aterrada, entonces le hablaba bonito para que no me\nagrediera, para tenerlo contento, porque si no, me golpeaba, me empujaba.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u201cDestruy\u00f3 mi autoestima: me dec\u00eda que era fea,\nburra, zorra, puta. Y llegu\u00e9 a creerlo. Sobre todo me agred\u00eda mucho con las\ncosas que a m\u00ed me gustaban. Dec\u00eda que los m\u00fasicos somos unos muertos de hambre\ny que la cultura no sirve para nada. Cuando yo lo que creo es que lo mejor de\nla vida es la m\u00fasica.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u201cUna vez me mand\u00f3 llamar fuera del pa\u00eds. Ah\u00ed\nme di cuenta de que ten\u00eda relaciones con otras chicas m\u00e1s j\u00f3venes que yo. Me\nagredi\u00f3 y en defensa yo le clav\u00e9 las u\u00f1as. Entonces me amenaz\u00f3 con mandarme a\nla polic\u00eda. Pude huir y regresar a M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando le\ndije que iba a romper con \u00e9l, me dijo que eso lo iba pagar con Dios. Lo que\nnunca me imagin\u00e9 fue que \u00e9l se cre\u00eda ese dios, con el derecho y el poder de\ndestruir mi vida. Y s\u00ed, me la destruy\u00f3. No s\u00f3lo a m\u00ed sino a mis padres y a mis\ntres hermanos. Y me destruy\u00f3 justamente cuando decid\u00ed ser valiente, cuando\nempec\u00e9 a creer en m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>TODO DUELE<\/p>\n\n\n\n<p>Detr\u00e1s de la\npiel adolorida de Male, por encima de la depresi\u00f3n que ciertas ma\u00f1anas la\namarra a la cama y la enmudece, siempre aflora su solidaridad con las otras\nmujeres. \u201cTodo duele. Y m\u00e1s duele cuando miro alrededor y veo que no soy la\n\u00fanica, que hay muchas mujeres a las que matan por el solo hecho de ser mujeres.\nYo no s\u00e9 en qu\u00e9 punto se perdi\u00f3 el sentido com\u00fan de la humanidad, en qu\u00e9\nmomento se empez\u00f3 a creer que las mujeres valemos menos. \u00c9l siempre me lo\ndec\u00eda: la mujer se hizo para estar en su casa, hacerle la comida a su hombre,\ncargar al ni\u00f1o con su rebozo. Yo no crec\u00ed con esa idea, pero fue tanto mi miedo\nque llegu\u00e9 a creer que s\u00ed, que yo val\u00eda menos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u201cHasta me siento avergonzada de ver a mis\namigos y no s\u00e9 por qu\u00e9, si yo no tengo ninguna culpa. Simplemente comet\u00ed un\nerror, el de pensar que este hombre no era tan malo. En eso me equivoqu\u00e9. Pero\nni siquiera por eso merec\u00eda que me rociaran as\u00ed con \u00e1cido sulf\u00farico.<\/p>\n\n\n\n<p>Por m\u00e1s\nvueltas que le doy no logro entender este tipo de repudio hacia las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Es una\npregunta que nos hacemos muchas cuando vemos estas conductas inhumanas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Y tampoco\nentiendo por qu\u00e9 ahora yo y mis padres tenemos que estar refugiados. No deber\u00eda\nser as\u00ed, las autoridades deber\u00edan hacer algo para que nosotros nos podamos\nsentir seguros. A la v\u00edctima no le corresponde dejar su casa. No fui yo la que\ncometi\u00f3 un delito. Esa desprotecci\u00f3n en la que nos dejan es lo que nos hace\nsentir que nosotras tenemos la culpa de lo que nos pas\u00f3, que nosotros lo\nprovocamos.<\/p>\n\n\n\n<p>VIOLENCIA\nHOSPITALARIA<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00bfQuieres\nhablar de tu experiencia en el Hospital General de Oaxaca, donde estuviste\ninternada tres meses?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Estaba en\nuna sala con otras mujeres muy enfermas. Y ellas casi siempre estaban solas. No\ndeb\u00eda estar expuesta as\u00ed. Se me cay\u00f3 la piel de la cara y el cuello, toda la\npiel del brazo derecho, las manos, el pecho, las rodillas. Varias de las\ncirug\u00edas que me hicieron ah\u00ed no sirvieron, los injertos se ca\u00edan. Y eso pasa\ncuando hay bacterias.<\/p>\n\n\n\n<p>Para\nempezar, ese hospital ni siquiera tiene la especializaci\u00f3n de quemados, no\ntiene salas est\u00e9riles, ni siquiera los ba\u00f1os est\u00e1n limpios. Mi mam\u00e1 ten\u00eda que\nlavar con desin\u00adfectante todo el ba\u00f1o para que yo pudiera entrar.<\/p>\n\n\n\n<p>La abogada\ndefensora de Mar\u00eda Elena, Ana Katiria Su\u00e1rez, presente en la entrevista,\nexplica que ante la falta de recursos espec\u00edficos para un caso como el de esta\nv\u00edctima, la Secretar\u00eda de Salud de Oaxaca, que encabeza Donato Casas, estaba\nobligada por ley a pedir apoyo a los institutos nacionales. No lo hizo hasta\nque la hermana de Mar\u00eda Elena, Silvia R\u00edos, denunci\u00f3 p\u00fablicamente e insisti\u00f3.\nFue hacia el cuarto mes que fue trasladada, despu\u00e9s de firmar un convenio con\nlas autoridades estatales en el que \u00e9stas se comprometen a proporcionar los\ninsumos necesarios para el cuidado de la v\u00edctima, pero tambi\u00e9n obliga a la\nv\u00edctima a abstenerse de cualquier denuncia por negligencia u omisiones en\ncontra de las autoridades hospitalarias.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya a punto\nde ser trasladada, Mar\u00eda Elena recibi\u00f3 la visita de un cirujano que no era\nquien la atend\u00eda: \u201c\u2018Doctor Salvador Aguilar\u2019. Me grit\u00f3 enfrente de las dem\u00e1s\npersonas. Insisti\u00f3 en que me ten\u00eda que tomar fotograf\u00edas de mi brazo quemado.\nYo y mis pap\u00e1s hemos tenido mucho cuidado con eso, queremos proteger tambi\u00e9n mi\ncara y mi cuerpo, porque a m\u00ed me da pena as\u00ed como est\u00e1. Pero este doctor no\ntuvo consideraci\u00f3n. Despu\u00e9s me enter\u00e9 de que \u00e9l es el cirujano particular de mi\nagresor, porque he sabido que Vera se ha hecho varias cirug\u00edas pl\u00e1sticas para\nestirarse la piel y modificar su nariz. Entonces yo concluyo que le pasaba\ninformaci\u00f3n al hombre que orden\u00f3 mi agresi\u00f3n, lo cual me pone en una doble\ndesventaja, como v\u00edctima y como una persona expuesta todav\u00eda a sus acciones.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>El 14 de\ndiciembre la joven fue finalmente trasladada en una ambulancia a\u00e9rea al\nInstituto Nacional de Rehabilitaci\u00f3n, al \u00e1rea de quemados. \u201cFue cuando\nrealmente empez\u00f3 mi tratamiento. Me hicieron varias tomas de piel de mis\npiernas para hacer nuevamente los injertos en los brazos y en el p\u00e1rpado. As\u00ed\nsalv\u00e9 el ojo. Llevo seis cirug\u00edas y faltan muchas m\u00e1s. Ahora estoy tomando casi\ntodos los d\u00edas rehabilitaci\u00f3n, que es muy dolorosa. Y s\u00e9 que aunque pasen\nmuchos a\u00f1os mi recuperaci\u00f3n nunca va a ser total.<\/p>\n\n\n\n<p>EL ESPEJO<\/p>\n\n\n\n<p>Cuenta que\nuna sola vez se ha visto en el espejo, \u201cy con eso tuve suficiente, no tengo\nganas de volverme a ver nunca, no me reconozco. \u00c9sta no soy yo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u201cDurante los primeros d\u00edas en el hospital,\ncuando no me pod\u00eda mover para nada, me preguntaba: \u2018\u00bfC\u00f3mo voy a poder dirigir\nas\u00ed una orquesta?\u2019 Truncaron mi vida, mis sue\u00f1os. Son tantas las cosas que me\ndan vueltas en la cabeza. He llegado a pensar que la m\u00fasica fue mi maldici\u00f3n.\nSi yo no hubiera rezongado, como dec\u00eda, si hubiera seguido con \u00e9l, no me\nhubiera pasado esto. \u00bfEsto me pas\u00f3 por ser valiente?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan la\nestad\u00edstica que Mar\u00eda Elena conoci\u00f3, ella es la cuarta mujer quemada con \u00e1cido\nque denuncia en M\u00e9xico y la primera en Oaxaca. Pero yo ya no s\u00e9 si es cierto.\n\u00bfCu\u00e1ntos casos no se denuncian? Muchas no se atreven porque la sociedad las\ncritica, como lo han hecho conmigo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00bfCriticarte\na ti?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013En redes\nsociales de su entorno, en los medios locales. Dicen que yo me lo busqu\u00e9. Yo\npienso que ning\u00fan criminal en el mundo, ni siquiera \u00e9l, merece que le hagan\nesto. Pero eso no quiere decir que no se haga justicia.<\/p>\n\n\n\n<p>La forma en\nque me trataron las autoridades me hizo sentir como si yo no tuviera derechos,\ncomo que tendr\u00eda que estar muy agradecida porque me est\u00e1n haciendo un favor\nenorme. Hasta ahora estoy entendiendo que no es as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>ESE LUNES<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00bfQuieres\nhablar sobre c\u00f3mo fue ese d\u00eda?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013F\u00edjate que\nuna semana antes, al salir de la casa me encontr\u00e9 en la banqueta una cubeta\nllena de gusanos. Tuve la intuici\u00f3n de que fue \u00e9l, que quer\u00eda asustarme. \u00c9l\nhac\u00eda ese tipo de cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u201cHab\u00eda abierto una agencia de viajes en mi\ncasa, vend\u00eda boletos de avi\u00f3n, ayudaba a la gente a tramitar sus pasaportes,\npero justo esa semana fui a un curso de direcci\u00f3n de orquestas sinf\u00f3nicas en la\nciudad de Oaxaca. Al finalizar el curso, el s\u00e1bado, alguien me llama y me\npregunta que cu\u00e1ndo voy a abrir el negocio porque necesitan un pasaporte. Les\ndi cita para el lunes a las 10 de la ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u201cEse d\u00eda, cuando despert\u00e9, no s\u00e9 si como un\npresentimiento, mir\u00e9 mis piernas y mis brazos y agradec\u00ed mucho a Dios por estar\nviva. Me fui muy contenta a trabajar. Cuando tocaron la puerta abr\u00ed y vi a un\nse\u00f1or con ropa muy humilde, de huaraches, y llevaba un recipiente. Hasta pens\u00e9:\n\u2018Pobrecito, ha de llevar su almuerzo\u2019. Lo hice pasar y le ofrec\u00ed asiento. Me\ndijo que el pasaporte era para su mam\u00e1. Me di vuelta al escritorio y me sent\u00e9\npara explicarle lo que se tiene que hacer cuando se pierde un pasaporte. \u00c9l se\npar\u00f3 y de alguna manera limit\u00f3 el movimiento de mis piernas y empez\u00f3 a vaciarme\nel \u00e1cido en la cara.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u201cEmpec\u00e9 a sentir el ardor. Vi c\u00f3mo se ca\u00edan\nlos pedazos de mi piel. Grit\u00e9 y corr\u00ed hacia el interior de la casa. Mi mam\u00e1\nsali\u00f3 y lo primero que hizo fue abrazarme, por eso ella tambi\u00e9n se quem\u00f3 el\npecho, los brazos y su abdomen. Cuando ella sali\u00f3 corriendo el hombre ya se\nhab\u00eda ido. En ese momento no hab\u00eda agua en la casa. Una vecina me dio una\ncubeta llena de agua y me la ech\u00e9 a la cara. Mis brazos ya estaban abiertos.\nLlamaron a una ambulancia.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u201cMientras me sub\u00edan a la ambulancia yo le\nllam\u00e9. Le dije: \u2018Vinieron y me rociaron con \u00e1cido, Juan, fuiste t\u00fa\u2019. Y \u00e9l\ntodav\u00eda se ri\u00f3.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>LA JUSTICIA<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00bfQu\u00e9\nsignifica ahora la justicia para ti?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Para m\u00ed, la\n\u00fanica justicia ser\u00eda que lo arresten de manera inmediata. Pero las autoridades\nme han hecho sentir muy vulnerable y sin fe. Han hecho sentir como un carpetazo\nm\u00e1s, como una quemada m\u00e1s. Los autores materiales ya est\u00e1n presos, Ruvicel, un\nalba\u00f1il que fue el que me vaci\u00f3 el \u00e1cido, y su pap\u00e1, Ponciano, que vigil\u00f3 la\npuerta. Cobardemente, Juan Vera y su hijo Antonio mandaron a otros a realizar\nlo que ellos quisieron hacer conmigo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u201cNo me hago muchas ilusiones con la\nprocuraci\u00f3n de justicia. Ahora s\u00e9 que, como mujer rociada con \u00e1cido, como mujer\nque ha sufrido violencia, estoy olvidada. Como todas las dem\u00e1s. Veo por ejemplo\nlo que pas\u00f3 con Ingrid Escamilla y me doy cuenta de que la sociedad no tiene\nsimpat\u00eda real. Un ejemplo de esto es c\u00f3mo alguna gente llama feminazis a las\nfeministas.<\/p>\n\n\n\n<p>Al\nprincipio, en el expediente de mi caso lo calificaron como lesiones, cuando en\nrealidad se trat\u00f3 de una tentativa de homicidio. Pero hay muchos otros casos de\nchicas agredidas gravemente, con secuelas para toda la vida, y que quedaron\nsimplemente calificadas como lesiones.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Llama la\natenci\u00f3n c\u00f3mo, a pesar de tu situaci\u00f3n tan dif\u00edcil, nunca dejas de hablar de\nlas otras, de otros casos de mujeres agredidas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Esa\nconciencia no la tengo de ahora, la tuve siempre. Yo antes me pronunciaba mucho\nen contra del acoso callejero, porque no es normal. Tambi\u00e9n siempre me\npronunci\u00e9 en contra de las expresiones que denigran a los ind\u00edgenas o a la\npoblaci\u00f3n negra. Ya antes de por s\u00ed ten\u00eda esa empat\u00eda, ahora mucho m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Eres muy\nfuerte.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013A veces.\nPero las autoridades creen que porque estoy viva ya todo est\u00e1 bien. \u00bfEntonces\nten\u00eda que morir para que me hagan justicia? No tienen idea de lo que es tratar\nde reconstruirte, recoger cada pedazo de tu cuerpo todos los d\u00edas y saber que\nni siquiera as\u00ed vas a recuperar lo que ten\u00edas antes.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u201cEste es un proceso que va durar muchos a\u00f1os y\nconsta de muchas cosas, de cirug\u00edas, de terapias. No s\u00e9 qu\u00e9 hubiera hecho sin\nel apoyo de mis padres y mi hermana.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u201cY justo cuando sent\u00eda que iba avanzando, la\nsemana pasada \u00e9l vuelve a agredir, ahora divulgando en los portales de noticias\nde Oaxaca \u2013que lo encubren y defienden\u2013 comunicaciones m\u00edas, cosas muy\nprivadas. No s\u00e9 qu\u00e9 espera la fiscal\u00eda para geolocalizar desde d\u00f3nde est\u00e1\nhaciendo esas filtraciones.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00bfTienes\nalg\u00fan mensaje para el gobierno?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Que se\nest\u00e1n viendo muy lentos. Necesitamos que se nos escuche, no nada m\u00e1s que nos\noiga. Que nos miren. Necesitamos que los organismos de derechos humanos se\ninvolucren m\u00e1s, m\u00e1s fuerte. Que los organismos internacionales tambi\u00e9n volteen\na vernos, porque el gobierno s\u00f3lo va a actuar bajo presi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00bfD\u00f3nde\nqued\u00f3 tu saxof\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013En Oaxaca.\n(Vuelven a correr las l\u00e1grimas.) Antes de venir lo quise abrir pero no pude, su\nestuche qued\u00f3 todo salpicado y da\u00f1ado por el \u00e1cido. Pero ahora escucho mucha\nm\u00fasica. De momento, Chopin. Me da mucha paz.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn cuanto a\nvolver a tocar\u2026 el tema es complejo, porque no por el hecho de que pueda hablar\nquiere decir que voy a poder volver a tocar. No s\u00e9 si voy a tener la misma\nembocadura, si con estas cicatrices mi boca va a poder abrazar y amoldarse a la\nboquilla. Me pregunto si vali\u00f3 la pena estudiar tanto, cuando ahora ni siquiera\ntengo ganas de tocar mi saxof\u00f3n.\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Blanche Petrich\/La Jornada Oaxaca.- El saxof\u00f3n de Mar\u00eda Elena R\u00edos Ortiz qued\u00f3 solitario y silencioso&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":9130,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[109,47],"tags":[1124],"class_list":["post-9129","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-minuto-a-minuto","category-zona-gris","tag-maria-elena-rios-ortiz"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Mar\u00eda-Elena-R.-La-Jornada.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9129","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9129"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9129\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9131,"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9129\/revisions\/9131"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/9130"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9129"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9129"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9129"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}