{"id":91692,"date":"2026-03-27T22:18:48","date_gmt":"2026-03-28T04:18:48","guid":{"rendered":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/?p=91692"},"modified":"2026-03-27T22:18:49","modified_gmt":"2026-03-28T04:18:49","slug":"opinion-viernes-de-dolores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/?p=91692","title":{"rendered":"Opini\u00f3n. Viernes de Dolores"},"content":{"rendered":"\n<p>Dulce Hemilse Hern\u00e1ndez*<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Evangelio de Lucas&nbsp;2:34\u201335<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">\u201cY a ti misma una espada te atravesar\u00e1 el alma\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Evangelio de Juan&nbsp;19:25\u201327<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">\u201cJunto a la cruz de Jes\u00fas estaba su madre\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Evangelio de Lucas&nbsp;2:41\u201350<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">\u201cTu padre y yo te busc\u00e1bamos con angustia\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Libro de las Lamentaciones&nbsp;1:12<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">\u201c\u00bfNo hay dolor como mi dolor?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Apocalipsis&nbsp;12:1\u20132<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">\u201cUna mujer\u2026 gritando con dolores de parto\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">Nuestra Se\u00f1ora de los Dolores es probablemente una de nuestras representaciones m\u00e1s profundas de la espiritualidad cat\u00f3lica. Transmite el pensamiento religioso m\u00e1s en detalle que desde un aspecto f\u00edsico desgarrador, ya que vemos en ella la doctrina, la liturgia, la memoria pascual y el culto y ritual individual y colectivo o el entrenamiento visual. Tiene un significado hist\u00f3rico porque no se trata solo de un evento, sino que es una especie de sensibilidad religiosa y una teolog\u00eda de participaci\u00f3n en el sufrimiento de Cristo; y su fe se construye sobre una profec\u00eda escritural: \u00abuna espada atravesar\u00e1 tu alma\u00bb, como la tradici\u00f3n cristiana vio en el dolor mariano.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque la Virgen Dolorosa tiene ra\u00edces en el mundo evang\u00e9lico, la forma actual es producto de una larga historia con desarrollo devocional e iconogr\u00e1fico que comenz\u00f3 incluso en la Baja Edad Media. La imagen en la que se ha convertido es, de hecho, el producto de la intensificaci\u00f3n del&nbsp;pathos&nbsp;mariano en la cultura visual hisp\u00e1nica y se ha desarrollado fuera de ella en el \u00e1mbito novohispano, como un producto dom\u00e9stico y comunitario (Olgu\u00edn, 2012). As\u00ed, en este sentido, la Virgen Dolorosa es una imagen duradera, que une iconograf\u00eda y materialidad, as\u00ed como la memoria pascual en el lugar donde aparece.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde un punto de vista literal, la Virgen Dolorosa ofrece un repertorio iconogr\u00e1fico bastante estable: rostro afligido, ojos h\u00famedos, cabeza inclinada, manos abiertas o entrelazadas, ropas oscuras y fondos sobrios. Central en esto est\u00e1 el coraz\u00f3n atravesado por tres o m\u00e1s espadas que simboliza el dolor en el propio coraz\u00f3n. En algunos casos es pintura de busto, media figura, escultura o ropa o vestido hecho de estas im\u00e1genes, permiti\u00e9ndonos ver que la imagen no es una imagen particular por derecho propio, sino m\u00e1s bien una familia. Una multitud de estudios de museos han reconocido que estas im\u00e1genes son de hecho parte de una galer\u00eda de im\u00e1genes m\u00e1s grande como el Calvario, por ejemplo, mientras que muchas otras formaban parte de sistemas visuales complejos y relacionados.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero una lectura formal por s\u00ed sola es insuficiente para nosotros. Tenemos que acercarnos a una interpretaci\u00f3n iconol\u00f3gica que Panofsky (1987) expresa e interpretar m\u00e1s, donde la imagen no es un signo, es toda la experiencia. Aqu\u00ed es donde la Virgen Dolorosa es capaz de manifestar (lo invisible) en el exterior y lleva la lucha interna de Mar\u00eda (del dolor) a una forma visual, discernible y teol\u00f3gica para que podamos entender que cuando sufrimos, muchas personas est\u00e1n alrededor de quienes somos (Freedberg 1992: 17).<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed la imagen sirve a otra necesidad fundamental en la pedagog\u00eda. No es m\u00e1s que dolor y sufrimiento, pero se convierte en significado. Invita a la reflexi\u00f3n sobre la Pasi\u00f3n, nutre la memoria religiosa y, con la idea de una humanidad cotidiana, es una encarnaci\u00f3n del sufrimiento. La Virgen Dolorosa fue, entonces, seg\u00fan los escritos de la Nueva Espa\u00f1a, no una devoci\u00f3n perif\u00e9rica dentro de la religi\u00f3n, sino en el mismo tejido de la sociedad (Olgu\u00edn, 2012).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, la llamada teolog\u00eda del dolor no es una categor\u00eda del magisterio, sino un marco interpretativo de nuestra comprensi\u00f3n de las formas en que Mar\u00eda participa en el misterio pascual. El Concilio Vaticano II afirma que Mar\u00eda \u00abpersever\u00f3 fielmente en su uni\u00f3n con el Hijo hasta la cruz\u00bb, quien \u00abcontuvo sus miedos lo mejor que pudo en ese momento\u00bb para presenciar todo con el amor de la maternidad (Concilio Vaticano II 1964). El concepto \u00abkenosis de la fe\u00bb en Redemptoris Mater tambi\u00e9n, siendo esta \u00faltima la perspectiva que adem\u00e1s de aparecer en la propia muerte de Cristo (Juan Pablo II, 1987).<\/p>\n\n\n\n<p>Desde esta perspectiva, la Virgen Dolorosa no es una imagen sentimental. Es una concepci\u00f3n de teolog\u00eda visual en la que Mar\u00eda sirve como testigo de la Pasi\u00f3n, un modelo de esperanza y una figura eclesial. Y no solo la imagen se mueve, sino que transmite teolog\u00eda de fe, obediencia y participaci\u00f3n en el sufrimiento redentor.<\/p>\n\n\n\n<p>En t\u00e9rminos iconogr\u00e1ficos, la Virgen de los Dolores pertenece a una constelaci\u00f3n de semejantes como la Piet\u00e0, el Calvario, la Angustia y la Soledad. La literatura hist\u00f3rica nos dice que estos g\u00e9neros no est\u00e1n aislados; m\u00e1s bien componen una red de significados y m\u00faltiples cruces y superposiciones (Olgu\u00edn 2012). Por lo tanto, por supuesto, la Virgen Dolorosa no debe ser vista en esta luz simplemente como una imagen, sino como un sistema din\u00e1mico de significados.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta plasticidad es probablemente el resultado del movimiento transatl\u00e1ntico de modelos. Grabados, esculturas y pinturas viajaron de Europa a Am\u00e9rica y fueron reinterpretados en contextos locales. Esto dio lugar a una iconograf\u00eda hispanoamericana donde los modelos originales se han conservado pero evolucionaron y se adaptaron cuando ha habido color, herramientas, material y pr\u00e1cticas rituales que necesitamos adoptar.<\/p>\n\n\n\n<p>El culto a la Virgen de los Dolores creci\u00f3 en M\u00e9xico entre los siglos XVII y XVIII. Un n\u00famero de cofrad\u00edas y su s\u00f3lida base en lugares como Puebla, as\u00ed como la sociedad en general, prueban esta profunda integraci\u00f3n en la vida social (Olgu\u00edn, 2012). En el mundo actual, la Virgen Dolorosa ya no es un s\u00edmbolo devocional y as\u00ed es su papel como centro de la vida comunitaria.<\/p>\n\n\n\n<p>El Altar de Dolores es probablemente la herramienta m\u00e1s sencilla de esta apropiaci\u00f3n. Los altares (construidos cada Semana Santa) son los s\u00edmbolos m\u00e1s complejos, agua te\u00f1ida que contiene l\u00e1grimas son trigo germinado para vivir, papel morado es simb\u00f3lico de luto y velas y flores. Adem\u00e1s de ser f\u00edsicamente construidos, por ejemplo, esos altares crean un espacio semi\u00f3tico en el que los s\u00edmbolos iconogr\u00e1ficos residen como una experiencia ritual compartida en el hogar.<\/p>\n\n\n\n<p>La comparaci\u00f3n con la Virgen de la Soledad ofrece una comprensi\u00f3n m\u00e1s profunda de esa l\u00f3gica. La soledad es para nosotros el duelo interno que ocurrir\u00e1 despu\u00e9s de que Cristo haya muerto. Estas no son oposiciones, sino variaciones en la misma constelaci\u00f3n de s\u00edmbolos en la que el dolor se expresa aqu\u00ed como un fen\u00f3meno externo, as\u00ed como interno.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a la regi\u00f3n de Oaxaca, esta constelaci\u00f3n fue particularmente relevante. La Virgen de la Soledad estaba conectada a la vida y la sociedad de las personas, y como tal sabemos que el Marianismo no se extendi\u00f3 por los territorios de la Nueva Espa\u00f1a tan ampliamente (Garc\u00eda Jim\u00e9nez, 2019).&nbsp;Elmartirio es un testimonio activo (imitatio Christi, en griego); el dolor mariano es una parte contemplativa de nuestra Pasi\u00f3n. Aqu\u00ed, entendemos ambos tipos de sufrimiento redentor que son acci\u00f3n y contemplaci\u00f3n hacia un lugar llamado Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>La Virgen de los Dolores no es una historia \u00fanica, sino una historia visual transhist\u00f3rica que es teolog\u00eda, emoci\u00f3n, pr\u00e1ctica devocional y cultura material. Su evoluci\u00f3n no fue lineal, sino r\u00e1pida y en evoluci\u00f3n dentro de diferentes entornos. Y para M\u00e9xico, cuando la transformaci\u00f3n fue posible, incluso as\u00ed, la Virgen Dolorosa fue la idea de organizar la memoria de la Pasi\u00f3n y el dolor que surge en nuestra vida diaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra Se\u00f1ora de los Dolores no es solo el dolor de Mar\u00eda, es el lenguaje de Mar\u00eda. Es un lenguaje religioso, est\u00e9tico y ritual en el que el dolor ha florecido y su definici\u00f3n y habitabilidad se ha explicado dentro de la econom\u00eda cristiana. Su vida en suelo hispano y mexicano en el contexto de devoci\u00f3n e importancia hist\u00f3rica de una imagen que hizo del sufrimiento una memoria que puede ense\u00f1ar y llevar a una comunidad a la vida con la que se ha experimentado tanto dolor.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuentes:<\/p>\n\n\n\n<p>Biblia de Jerusal\u00e9n. (2009).&nbsp;La Biblia de Jerusal\u00e9n&nbsp;(Ed. revisada). Descl\u00e9e de Brouwer.<\/p>\n\n\n\n<p>Concilio Vaticano II. (1964).&nbsp;Lumen gentium&nbsp;(Constituci\u00f3n dogm\u00e1tica sobre la Iglesia). Vaticano.&nbsp;https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council<\/p>\n\n\n\n<p>Juan Pablo II. (1987).&nbsp;Redemptoris Mater. Vaticano.&nbsp;https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii<\/p>\n\n\n\n<p>Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. (2001).&nbsp;Directorio sobre la piedad popular y la liturgia. Vaticano.&nbsp;https:\/\/www.vatican.va<\/p>\n\n\n\n<p>Salvador-Gonz\u00e1lez, J. M. (2015). Iconograf\u00eda de la Virgo Dolorosa en la pintura bajomedieval italiana a la luz de fuentes patr\u00edsticas y teol\u00f3gicas.&nbsp;Mirabilia, (20), 189\u2013215.&nbsp;https:\/\/www.academia.edu\/28662674<\/p>\n\n\n\n<p>Sol\u00eds Hern\u00e1ndez, O. (2021).&nbsp;Iconograf\u00eda de la Virgen de los Dolores de Soriano, Col\u00f3n, Quer\u00e9taro, M\u00e9xico, vista a trav\u00e9s de sus exvotos (siglos XIX y XX)&nbsp;[Tesis de licenciatura]. Universidad Nacional de Luj\u00e1n.&nbsp;https:\/\/ri.unlu.edu.ar<\/p>\n\n\n\n<p>Urquiz\u00fa, F. (2012). Iconograf\u00eda e iconolog\u00eda de la Virgen de Dolores en la ciudad de Guatemala.&nbsp;Simposio de Investigaciones Arqueol\u00f3gicas en Guatemala, 55, 1\u201312.&nbsp;https:\/\/www.asociaciontikal.com<\/p>\n\n\n\n<p>Olgu\u00edn, E. M. (2012). La Virgen de los Dolores en Nueva Espa\u00f1a: devoci\u00f3n, cofrad\u00edas y arraigo en Puebla.&nbsp;Estudios de Cultura Otopame, 7, 85\u2013110. Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>Arbeteta Mira, L. (2005). Iconograf\u00eda mariana espa\u00f1ola en la pintura virreinal de Nueva Espa\u00f1a y Per\u00fa.&nbsp;Bolet\u00edn de Monumentos Hist\u00f3ricos, 3\u00aa \u00e9poca(5), 45\u201367. Instituto Nacional de Antropolog\u00eda e Historia (INAH).<\/p>\n\n\n\n<p>Romero Torres, J. L. (2007). La condesa de Ure\u00f1a y la iconograf\u00eda de la Virgen de la Soledad.&nbsp;Laboratorio de Arte, 20, 201\u2013222. Universidad de Sevilla.&nbsp;https:\/\/dialnet.unirioja.es<\/p>\n\n\n\n<p>Garc\u00eda Jim\u00e9nez, S. del C. (2019).&nbsp;Imagen, santuario, culto y patrocinio: La Virgen de la Soledad de Oaxaca, 1682\u20131819. Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, Instituto de Investigaciones Est\u00e9ticas.<\/p>\n\n\n\n<p>Museo Amparo. (s. f.).&nbsp;Dolorosa (escultura novohispana).&nbsp;https:\/\/museoamparo.com<\/p>\n\n\n\n<p>Museo Amparo. (s. f.).&nbsp;Virgen de la Soledad (escultura novohispana).&nbsp;https:\/\/museoamparo.com<\/p>\n\n\n\n<p>Museo Amparo. (s. f.).&nbsp;Altar de Dolores.&nbsp;https:\/\/museoamparo.com<\/p>\n\n\n\n<p>Instituto Nacional de Antropolog\u00eda e Historia (INAH). (2024).&nbsp;La Dolorosa: Patrona de los hogares&nbsp;(Bolet\u00edn).&nbsp;https:\/\/inah.gob.mx<\/p>\n\n\n\n<p>Museo Nacional del Prado. (s. f.).&nbsp;La Virgen Dolorosa en la pintura espa\u00f1ola.&nbsp;https:\/\/www.museodelprado.es<\/p>\n\n\n\n<p>Panofsky, E. (1987).&nbsp;El significado en las artes visuales. Alianza.<\/p>\n\n\n\n<p>Belting, H. (2007).&nbsp;Antropolog\u00eda de la imagen. Katz Editores.<\/p>\n\n\n\n<p>Freedberg, D. (1992).&nbsp;El poder de las im\u00e1genes: Estudios sobre la historia y la teor\u00eda de la respuesta.&nbsp;C\u00e1tedra.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dulce Hemilse Hern\u00e1ndez* Evangelio de Lucas&nbsp;2:34\u201335 \u201cY a ti misma una espada te atravesar\u00e1 el&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":91693,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[456,109],"tags":[4505],"class_list":["post-91692","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columna","category-minuto-a-minuto","tag-dulce-hemilse-hernandez"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Viernes-de-Dolores.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/91692","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=91692"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/91692\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":91694,"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/91692\/revisions\/91694"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/91693"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=91692"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=91692"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/zonaroja.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=91692"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}