Raymundo Morales/Zona Roja.
Oaxaca, Oax., a 23 de marzo de 2026.- La creciente violencia y las agresiones armadas con pérdida de vidas humanas fue señalada de nuevo por el Arzobispo de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos.
“…nuestros pueblos siguen sufriendo y nuestras familias siguen llorando y nuestros hermanos siguen con lamentos. Ahí también hay una reacción, porque se mezclan muchas cosas, también metemos a Dios”.
Durante su homilía dominical desde la Catedral metropolitana, cuestionó que muchas persona cometiendo homicidios:
“Dios nos llama a amar, no a tomar las armas, Dios nos ha dado la capacidad de entendernos, de amarnos, de respetarnos, pero algunas personas no quieren vivir así y, por eso, le quitan la vida a otros. Seguimos sufriendo.
“En nuestros pueblos de Oaxaca seguimos sufriendo, en nuestros pueblos de nuestro país seguimos sufriendo, en el mundo se sigue sufriendo, se sigue sufriendo, siguen muriendo los inocentes”, expuso.
Cuestionó además que muchas personas culpen a Dios todos sus males, incluyendo los accidentes.
“¿Cuántas veces ha dicho usted lo mismo, si hubieras estado aquí?, si de veras existieras, hasta ponemos en duda la existencia de Dios, ponemos en duda el amor de Dios, ponemos en duda que Él nos escucha en nuestras oraciones y ponemos a Dios como un mentiroso”.
Vázquez Villalobos expuso que a lo largo de sus 46 años de vida sacerdotal ha escuchado muchas veces la desesperación, sobre todo cuando se muere el ser querido.
“¿Cómo tenemos qué vivir? Como hermanos, respetándonos, pero muchos no quieren vivir así, no quieren. Sus sentimientos ya no son humanos, no son humanos. Tienen otros sentimientos”, remarcó.
“Me he encontrado con personas que, después de muchos años, siguen enojadas con Dios, porque murió papá, porque murió mamá, porque estábamos todavía pequeñitos, porque todavía necesitábamos de ellos y están enojados con Dios: ¿por qué te lo llevaste, si lo necesitaba, por qué?
“Ahí tendremos que llegar a corazón, tocar el corazón, animar el corazón del que siente que Dios se olvidó y que Dios le causó dolor y tristeza. Dios no causa eso, Dios causa gozo, alegría, paz y hace sentir su amor, de eso no tenga duda. Piense, recapacite”, dijo.
Pidió no responsabilizar al Creador de nuestras acciones negativas y dejar de reprochar de las situaciones de la vida. “Sigamos pidiéndole a Nuestro Señor que nos fortalezca en nuestro caminar, en nuestro caminar”, dijo.
