Redacción/Zona Roja Cdmx.
(Información de “La Jornada”)
Ciudad de México, a 27 de marzo de 2026.- Después de 24 días de que pescadores y comunidades costeras del Golfo de México reportaron el derrame de hidrocarburo, el grupo interinstitucional del gobierno federal informó que la emergencia ambiental se atribuye a tres fuentes: un buque, aún sin identificar, y a “emanaciones naturales” de dos chapopoteras.
En la primera conferencia sobre el tema, después de tres semanas, el secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales, señaló que uno de los buques que ancló frente a las costas de Coatzacoalcos hizo una descarga “ilegal” de hidrocarburo, pero no ha podido ser identificado debido a que al mismo tiempo había 13 embarcaciones en la zona de fondeo.
Detalló que cuatro de ellas siguen en aguas mexicanas y están siendo inspeccionadas por la Marina; el resto de los buques sospechosos ya navegan en aguas internacionales, por lo que se pidió apoyo externo.
“Pemex (Petróleos Mexicanos) detecta con las imágenes de satélite la mancha en el fondeadero donde estuvieron 13 buques. Cualquiera de esos pudo ser. Tenemos que inspeccionar los buques, revisar sus bitácoras y encontrar cuál lo hizo”, indicó.
La segunda fuente de contaminación proviene de dos chapopoteras –emanaciones naturales de petróleo crudo desde el subsuelo hacia la superficie–. Una de ellas está a cinco millas del puerto en Coatzacoalcos; la segunda, ubicada en la zona de Cantarell, Campeche, sigue activa y es la principal fuente de contaminación, afirmó el secretario de Marina.
De acuerdo con el secretario de Marina, el derrame está controlado; en colaboración con Pemex ha colocado barreras marinas en las chapopoteras, además de que se realizan revisiones con drones submarinos y buzos para descartar cualquier falla estructural en las plataformas en esa región.
DESASTRE AMBIENTAL
Desde el primer reporte sobre la llegada del contaminante en Veracruz y Tabasco denunciado por las comunidades el 2 de marzo, “La Jornada” ha documentado ampliamente el desastre.
Los pobladores han señalado que se trata de una “emergencia ambiental” y han relatado cómo con sus propios medios comenzaron la limpieza de las costas al verse afectado sus medios de vida como la pesca y el servicio turístico, además han intentado rescatar a fauna marina alcanzada por el chapopote, entre ellos, tortugas y aves.
Desde entonces, esta casa editorial solicitó entrevistas a las autoridades ambientales para profundizar la información, pero fueron negadas por “cuestiones de agenda” y sólo emitieron escuetos comunicados; el primero de ellos el 13 de marzo, donde por primera vez se refirió a la contaminación, y en el del día 25, se dio a conocer la conformación del grupo interinstitucional.
El secretario de Marina confirmó que la afectación abarca más de 600 kilómetros del litoral de los estados de Campeche, Tabasco, Veracruz y Tamaulipas, de los cuales, han podido limpiar 223 kilómetros y recolectado 430 toneladas de hidrocarburo.
Aun así, la secretaria del Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena, aseguró que a la fecha no existe un daño ambiental “severo”.
Señaló que la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) está interponiendo las denuncias correspondientes ante la Fiscalía General de la República contra quien resulte responsable. La nueva directora del organismo de Semarnat, Andrea González, estuvo presente, pero no tomó la palabra para ahondar sobre el tema.
Bárcena mencionó que el grupo interinstitucional –integrado por dependencias, entre ellas la Semarnat, Marina, Pemex–, crearán un observatorio ambiental “permanente” en el Golfo de México. A la vez, se comprometió a mantener un monitoreo continuo para instrumentar las acciones necesarias de contención del contaminante.
En vísperas de las vacaciones de Semana Santa, el almirante aseguró que todas las playas de mayor afluencia turística se encuentran “limpias” y la población puede tener la confianza de acudir a ellas.
