Redacción/Zona Roja Cdmx.
(Información de agencias en “La Jornada”)
Ciudad de México, a 7 de mayo de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró ayer que es “muy posible” alcanzar un acuerdo con Irán gracias a “muy buenas conversaciones” en las pasadas 24 horas; antes, el republicano volvió a amenazar a la república islámica con nuevos bombardeos “a un nivel e intensidad mucho mayores que antes” si no acepta un pacto, mientras el principal negociador iraní acusó a Washington de buscar la “rendición” del país asiático.
Por su parte, el Pentágono sostuvo que la guerra contra Irán ha costado 25 mil millones de dólares, lo que equivale aproximadamente a la suma de los presupuestos anuales de la Guardia Costera, el Servicio de Parques Nacionales y la Agencia de Protección Ambiental, publicó Usa Today.
“Hemos tenido muy buenas conversaciones en las pasadas 24 horas y es muy posible que logremos un acuerdo”, presumió Trump a los periodistas en el Despacho Oval.
El multimillonario republicano ya había mostrado una postura conciliadora a primera hora del día.
“Suponiendo que Irán acepte entregar lo que se ha acordado, lo cual quizá sea mucho suponer, la ya legendaria operación Furia Épica llegará a su fin”, afirmó el mandatario en Truth Social.
Pero si los iraníes no llegan a un acuerdo, “los bombardeos van a volver a comenzar y tendrán, tristemente, un nivel y una intensidad superiores a las de antes”, advirtió, en referencia a la campaña estadunidense-israelí llevada a cabo desde el 28 de febrero hasta el alto el fuego del 8 de abril.
También recalcó a la cadena PBS News que el acuerdo con Irán implicaría la transferencia de su uranio altamente enriquecido a Estados Unidos y aseguró que el conflicto con Teherán podría concluir antes de su viaje a China, programado para 14 y 15 de mayo.
El principal negociador de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, aseveró en su canal oficial de Telegram, según The Guardian, que Estados Unidos busca forzar la “rendición” de Teherán mediante “un bloqueo naval, presión económica y manipulación mediática”, con el fin de “destruir la cohesión del país para obligar a capitular”.
La república islámica evitó cerrase las puertas y el portavoz de su diplomacia, Esmail Baghai, manifestó que “Irán sigue examinando el plan y la propuesta estadunidense” y refirió que enviará su respuesta por conducto de Pakistán.
Israel negó tener conocimiento de un posible acuerdo entre Wa-shington y Teherán, pero el primer ministro y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanyahu, indicó que hay plena coordinación con el gobierno estadunidense, que hablaría con Trump y que Tel Aviv está “preparado para todos los escenarios” frente a Irán.
El jefe del ejército israeli, Eyal Zamir, presumió que tiene una lista de objetivos iraníes para atacar si se reanudan los enfrentamientos.
En Teherán, una apariencia de normalidad regresó a las calles de la capital, pero los temores por el futuro son generalizados entre los residentes, reportó The Guardian.
El Departamento de Seguridad Nacional estadunidense estableció el conflicto en Medio Oriente como uno de los posibles motivos de Cole Allen, el hombre acusado de intentar asesinar al presidente Donald Trump y a altos cargos de su gobierno en una gala de periodistas celebrada el mes pasado.
El ministro de Exteriores de China, Wang Yi, reiteró su exhorto a lograr un “alto el fuego integral” en la guerra con el país islámico, después de reunirse con su homólogo iraní, Abbas Araghchi, en Pekín, quien manifestó que cuenta con Pekín –principal comprador de su petróleo– para establecer “un nuevo marco regional de posguerra que pueda equilibrar el desarrollo y la seguridad”.
