Lisbeth Mejía Reyes/Zona Roja.
Oaxaca, Oax., a 2 de junio de 2026.- A ocho años de su ausencia y de impunidad por su feminicidio, «la deuda del Estado con María del Sol sigue intacta», expresó este martes la periodista Soledad Jarquín Edgar, madre de la joven fotógrafa, cuya memoria también aguarda la justicia internacional para que el Estado Mexicano sea castigado.
«Hoy se cumplen ocho años del artero feminicidio que le arrebató la vida a mi hija María del Sol Cruz Jarquín, a Pamela Itzamaray y a Adelfo Guerra y al mismo tiempo también se cumplen ocho años de total impunidad.
“Ni el feminicidio, ni el robo del equipo fotográfico de mi hija, ni el delito electoral fueron sancionados, además de un proceso administrativo por corrupción y desvío de recursos que subyace en el limbo», dijo la periodista desde la antimonumenta, en la ciudad de Oaxaca.
En medio de la impunidad que se ha mantenido durante dos sexenios y tres administraciones en la Fiscalía General del Estado de Oaxaca, Soledad y María del Sol esperan por la justicia internacional.
En el 2022, Soledad y la organización Consorcio Oaxaca llevaron el caso ante el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW) de las Naciones Unidas y confían en que en este año finalmente se dicte la resolución.
Yésica Sánchez Maya, de la dirección colegiada de Consorcio, consideró que después de los alegatos del Estado es viable una solución a favor de María del Sol y Soledad Jarquín, pero en contra del Estado mexicano.
Esta resolución implicaría responsabilizar al Estado mexicano por el feminicidio de María del Sol, explicó Sánchez Maya en la conferencia de prensa en la que Soledad estuvo acompañada de otras madres cuyas hijas han sido víctimas de feminicidios.
Al llevar el caso al plano internacional, Sánchez expuso que también quedó en evidencia «la falta de voluntad y de irresponsabilidad del gobierno mexicano», pues ya van dos ocasiones en las que las autoridades solicitan que se deseche.
«Nos han sorprendido incluso las alegaciones del gobierno de Oaxaca, a cargo de la Coordinación para la Atención de los Derechos Humanos, en donde están defendiendo al gobierno de Alejandro Murat para que no se asuma responsabilidad».
El feminicidio de María del Sol ocurrió en el sexenio del ex gobernador priísta Alejandro Murat (ahora senador por Morena), cuando fue comisionada ilegalmente por su jefe de la Secretaría de Asuntos Indígenas, Francisco Montero López, para cubrir la campaña electoral de su hermano Hageo Montero, quien buscaba la presidencia municipal en Juchitán de Zaragoza.
Los hermanos Montero López fueron denunciados por delito electoral, por la vía administrativa, a través del Instituto Estatal Electoral del Estado de Oaxaca (IEEPCO).
«Cuando el Tribunal Electoral del Estado de Oaxaca reconoce que sí hubo una falta grave, se les impone una multa, me parece que menos de 100 mil pesos, pero quien tenía que cobrar era la Secretaría de Finanzas y nunca nos enteramos si el señor pagó.
“Lo único que sé es que la sentencia era que se pagara en una sola exhibición y que se la dieron en paguitos», contó Soledad, quien también ha documentado el feminicidio de María del Sol en su libro «Revelaciones de un crimen de Estado» (2025).
En este aniversario, Soledad explicó que el feminicidio de María del Sol es uno de los 95 de cada 100 que no se castigan en México. Aunque se investigó inicialmente como homicidio calificado y después como feminicidio, ni en la gestión de los ex fiscales Rubén Vasconcelos y Arturo Peimbert ni en la de Bernardo Rodríguez Alamilla ha habido justicia.
«Ocho años después, nadie olvida, seguimos aquí proclamando justicia para Sol, pese a la pesada lápida de impunidad que cubre su feminicidio, una que ha sido forjada por cada persona, la mayoría hombres, que han tenido en sus manos la anhelada justicia pero que por miedo, complicidad, fraternidad, corrupción, indignidad y negligencia han preferido cerrar la puerta a la verdad», expresó Soledad, al lamentar que, después del feminicidio de Sol, «la violencia feminicida ha enlutado más de cien hogares oaxaqueños por año, es decir más de 800 crímenes violentos en estos ocho años en Oaxaca, 867, para ser exactas».
En Juchitán, donde fue asesinada María del Sol, la «violencia tiene un sesgo preocupante, cuando vemos que está relacionada con grupos delincuenciales, las mujeres convertidas en botín de guerra, y cuando el gobierno no previene, no sanciona, no atiende la violencia contra las mujeres, viola flagrantemente las leyes internacionales y nacionales, viola el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia», apuntó Soledad en este llamado público al gobernador Salomón Jara Cruz y a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para que los feminicidios finalmente sean castigados.
