Redacción/Zona Roja Cdmx.
(Información de Uno Tv)
Ciudad de México, a 3 de junio de 2026.- La discusión entre la presidenta Claudia Sheinbaum y el embajador de Estados Unidos, Ronald Johnson, abrió un nuevo capítulo en la relación bilateral entre ambos países. El intercambio surgió luego de que la mandataria defendiera los principios de no intervención y autodeterminación, al señalar que los embajadores mexicanos no opinan sobre asuntos internos de otras naciones.
El tema tomó relevancia después de que Johnson pidiera no politizar el combate contra los cárteles y evitar que la seguridad se convierta en un debate político. La diferencia de posturas ha colocado sobre la mesa una discusión más amplia sobre la cooperación entre México y Estados Unidos en materia de seguridad, justicia y combate al crimen organizado.
Durante su análisis sobre el tema, la politóloga María Amparo Casar consideró que el intercambio refleja diferencias de fondo y no solo de forma diplomática. Según expuso, la presidenta había mantenido una estrategia de “cabeza fría” en la relación con Estados Unidos, aunque recientes mensajes mostraron un tono más enfático en defensa de la soberanía nacional.
Casar señaló que, durante un acto realizado el 31 de mayo, Sheinbaum envió mensajes relacionados con la defensa de la soberanía y el rechazo a cualquier intento de injerencia extranjera en asuntos internos de México. También destacó que la mandataria ha insistido en que ningún país debe imponer decisiones políticas a otro bajo el argumento de la cooperación bilateral.
De acuerdo con el análisis, el debate dejó de centrarse exclusivamente en temas como la seguridad, las extradiciones o el combate al crimen organizado, para enfocarse en quién tiene autoridad para señalar los problemas que enfrenta México.
Casar también destacó una declaración atribuida a la presidenta sobre el riesgo de que oficinas del Departamento de Justicia de Estados Unidos puedan influir en procesos políticos mexicanos, una postura que vinculó con la defensa de la soberanía nacional.
La especialista consideró que Johnson acertó al pedir que las diferencias políticas no desvíen la cooperación bilateral y que cada tema permanezca dentro de su ámbito correspondiente. Sin embargo, advirtió que todavía es pronto para conocer si esta tensión derivará en reacciones más fuertes entre ambos gobiernos.
Por ahora, el intercambio mantiene abierto el debate sobre los límites entre la soberanía, la cooperación internacional y la estrategia conjunta de seguridad entre México y Estados Unidos.
