Lisbeth Mejía Reyes/Zona Roja.
Oaxaca, Oax., a 8 de enero de 2026.- Aquel 18 de agosto, Isidra Belén Rosales Sánchez recién había desgranado sus mazorcas y puesto el nixtamal.
Pero lo que era un día habitual para esta mujer de 70 años cambió su vida de manera drástica.
En su natal Buenavista, en el municipio de Santiago Yosondúa, ella, su familia y otras más fueron desplazadas por pobladores del municipio de Santa María Yolotepec. Estos últimos los agredieron usando armas de fuego y quemaron sus viviendas, también les quitaron sus animales y demás patrimonio.
Isidra y su familia solamente pudieron tomar algunos documentos y el poco dinero que tenían para huir y salvar sus vidas; en su casa se quedaron sus chivos, su marrano, un perro y un gato, también sus mazorcas.
Primero acudieron al inmueble de la agencia y después a la cabecera municipal, Santiago Yosondúa, en la región Mixteca.
Es ahí, bajo la intemperie y el frío de la temporada, donde han tenido que sobrevivir y tratar de seguir sus vidas 225 desplazados, varios de ellos son adultos mayores como Isidra, pero también hay niñas y niños.
De la gloria como corredora amateur de 10 kilómetros y ser reconocida en noviembre en los 53 Juegos Nacionales Deportivos y Recreativos de los Trabajadores (coorganizado por la Comisión Nacional del Deporte, Conade), Isidra ha vivido 143 días del desplazamiento forzado interno.
A la par, la violencia ha aumentado y se estima que al menos 29 viviendas fueron quemadas por los de Yolotepec.
PIDEN REGRESO SEGURO
Lo único que piden Isidra y los demás desplazados es el regreso seguro a sus casas, a su comunidad. «Ahí está nuestra vida, nuestra mazorca, nuestro frijol. Y queremos regresar pronto, queremos seguridad», expresó este miércoles en la ciudad de Oaxaca, a donde acudió como parte de una comisión de la comunidad para exigir nuevamente a las autoridades estatales que atiendan el conflicto.
Estas últimas, a través de la Secretaría de Gobierno, han asegurado que están en ello y que incluso hay intervención de la Organización de la Naciones Unidas (ONU).
Hace siete décadas que persiste el conflicto agrario en esta parte del estado de Oaxaca, por la disputa de mil 600 hectáreas de una zona boscosa. Buenavista ya ganó un amparo federal, pero Yolotepec también señala haber ganado otro recurso y reclama como suyas esas tierras.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación también se ha pronunciado a favor de Buenavista, señala la Defensoría Popular Ricardo Flores Magón, que junto con la organización Consorcio acompañan y respaldando a los 225 desplazados de Buenavista.
En tanto, el gobierno estatal refiere que «el caso se desarrolla en un contexto donde existe una sentencia agraria que reconoce la propiedad del territorio a favor de Santa María Yolotepec». Y es esta comunidad, también mixteca, la que ha condicionado el retorno a la repartición del territorio en disputa.
Sin embargo, las organizaciones y las 88 familias desplazadas cuestionan cómo el gobierno estatal ha permitido las agresiones a Buenavista, pese a la Ley para Prevenir, Atender y Reparar Integralmente el Desplazamiento Forzado Interno.
