Ismael García M./Zona Roja.
Oaxaca, Oax., a 2 de febrero de 2026.- No han pasado ni un semestre y el oaxaqueño Hugo Aguilar Ortiz con la Suprema Corte de Justicia de la Nación son un sonoro fracaso nacional.
Y son también motivo de sorna, porque la supuesta austeridad no se ve por ningún lado, más que en camionetas blindadas de casi dos millones de pesos.
También en comedores y alimentos de lujo; en togas costosas y muchos gastos más que sólo reflejan la avidez por el dinero y por ello dispendio de los impuestos que pagan los mexicanos.
¿Qué pasó con el indígena mixteco que pregonaba a los cuatro vientos la austeridad republicana cuando andaba en campaña política en busca del cargo?
¿Ya se preparó, ahora sí, académicamente para presidir el máximo órgano de justicia del país?
Parece que no. Por lo menos eso revelan las sesiones de la Suprema Corte, que han originado traspiés, como el eliminar el delito de “halconeo” en Sinaloa, una de las entidades más violentas del país.
En cambio, favorecer al Partido Morena en la mayoría de sus decisiones.
Se advirtió desde hace mucho en este espacio la nula preparación en la carrera judicial por parte de Hugo Aguilar, pero se impuso la recomendación de su jefe, Adelfo Regino Montes. Y ahí están las consecuencias.
DISPENDIO Y ESCÁNDALOS
Surgido de la “histórica” elección del Poder Judicial el año pasado (que terminó en acordeones para los votantes, donde se “sugería” a quienes elegir”), Aguilar Ortiz pregonó en todo tiempo su origen indígena.
Usó y explotó hasta los rituales de las comunidades autóctonas con tal de convencer a los votantes que lo eligieran. Y ahora sólo escándalos en sus cinco meses en el cargo.
La semana pasada, el diario “El Universal” reveló que el Órgano de Administración Judicial (OAJ) pagará hasta 255 millones 102 pesos a la empresa Amazing Trade de México S.A. de C.V. por el servicio de comedor para 2026.
“El servicio de cuatro tiempos deberá cuidar que la carne de res que se sirva sea magra, el pollo debe presentarse sin piel y el pescado, sin espinas”.
La licitación, adjudicada el pasado 30 de diciembre, incluyó también el servicio de comedor para las coordinaciones de Administración Regional del Poder Judicial en Toluca, Puebla, Oaxaca, Tlaxcala y Jalisco, por las cuales se pagarán hasta 76 millones 618 mil 184 pesos.
¿Y qué tal? Hasta los platillos son especiales para las y los ministros del Poder Judicial:
“En el primer tiempo, a los trabajadores y miembros del OAJ se les ofrecerán dos opciones diarias de sopa caldosa: entre sopa de pasta, cremas de verduras, consomé o lentejas ‘con poca sal y condimentos’.
“‘Las sopas o consomés con verdura picada deberán cumplir con un gramaje de 110 gramos de verdura drenada, en caso de no cumplir con el gramaje, se considerará como una incidencia’, se especifica en el anexo técnico de la licitación.
“Como segundo tiempo pueden ofrecerse pasta, chilaquiles con queso y crema, verduras al vapor, huevo en diferentes preparaciones y arroz en diversas presentaciones, como arroz amarillo con cúrcuma y arroz verde con chile poblano.
“Para el tercer tiempo, se deberán incluir cuatro diferentes opciones de plato fuerte, de las cuales una deberá ser una ensalada compuesta con proteína de 120 gramos en todas las opciones: pollo, res, cerdo y pescado, así como una opción vegana.
“‘La porción de carne de cerdo y res utilizada en el menú deberá ser magra. Además, la porción servida debe ser fresca y suave y, en su caso, no considerará en el gramaje el contenido de grasa y hueso’, especifica el anexo”, refiere la investigación de “El Universal”.
Y por si fuera poco, el mismo medio informativo nacional, uno de los principales del país, también dio a conocer que en cuatro meses y medio de funciones, los nueve ministros de la nueva Suprema Corte no han destacado por sus resoluciones.
Sin embargo, sí lo han hecho por el dispendio de más de 23.1 millones de pesos en la compra de camionetas blindadas, togas “fifís” y la ceremonia indígena con la que tomaron protesta.
Recientemente “El Universal” publicó que que los ministros del Máximo Tribunal del país recibieron nueve camionetas blindadas que tuvieron un costo cada una de 2.4 millones de pesos y sumadas dan un total de 21.6 millones de pesos.
Tras las críticas, el ministro presidente, Hugo Aguilar Ortiz, dijo que no van a usar las nueve camionetas Grand Cherokee blindadas que se adquirieron y aseguró que la seguridad no implica lujo.
Aunado a ello, se ha revelado que la ceremonia tradicional prehispánica con la que tomaron protesta frente «a los pueblos originarios” tuvo un costo de un millón 254 mil pesos, pero que no fueron beneficiados los participantes.
La semana pasada se difundieron las compras de 12 togas para los seis nuevos ministros de la Corte, una adjudicación directa hecha en julio, antes de que tomaran protesta en septiembre, con un costo de 300 mil pesos.
RESOLUCIONES POLÉMICAS
Por si no bastara, las determinaciones de la Suprema Corte han sido polémicas: por ejemplo, de acuerdo con información publicada por diversos medios de comunicación, entre ellos “El Universal”, en cinco meses en funciones, el órgano que preside Hugo Aguilar suma al menos seis fallos a favor de decretos y reformas promovidas por el entonces Presidente Andrés Manuel López Obrador.
También ha avalado reformas morenistas provenientes del Congreso de la Unión que, por supuesto, favorecen intereses partidistas.
Son muchas las polémicas en las que ha estado envuelta la Suprema Corte de Justicia en menos de un año; todo por la improvisación y por elegir a personas sin capacidad jurídica, ética y profesional para desempeñar un cargo de tal relevancia.
Lamentablemente, un indígena oaxaqueño que debiera poner en alto a su estado, en una de las más altas responsabilidades en el país, ha fracasado y ha sido incluso artífice de acciones contrarias al discurso de austeridad.
En ocasiones anteriores hemos dado cuenta también de cómo Hugo Aguilar Ortiz se ha portado hasta de manera grosera, como ocurrió públicamente con la descortesía a la presidenta de la Cámara de Diputados.
Dos años estará en el cargo el oaxaqueño recomendado por Adelfo Regino Montes; le queda casi año y medio y no se ve por dónde pueda recular y reconsiderar sus actitudes.
Ha cambiado algunas decisiones, sí, pero una vez descubiertos los actos de dispendio, mas no por sí mismo.
Y ya viene la próxima presidenta de la Suprema Corte, Lenia Batres, con actuaciones polémicas y con desconocimiento de muchos temas… así que no se espera ningún cambio en el máximo órgano judicial de México.
