Inicio Minuto a Minuto Denuncia de poeta Natalia Toledo destapa presunta red de robo de textiles en el Istmo 

Denuncia de poeta Natalia Toledo destapa presunta red de robo de textiles en el Istmo 

por Agencia Zona Roja

Lisbeth Mejía Reyes/Zona Roja.

Oaxaca, Oax., a 5 de febrero de 2026.- Como un despojo que no solo atenta contra lo material y la tradición sino contra el alma, así se refirió la poeta zapoteca Natalia Toledo al creciente robo de huipiles y trajes tradicionales que la han afectado a ella y a otras mujeres del Istmo de Tehuantepec, en el estado de Oaxaca. 

Desde su perfil, la poeta llamó a tener «cuidado con quién compramos huipiles o trajes» y «por lo menos, tratar de cerciorarnos de que no sean robados, de que alguien no se haya quedado sin sus prendas. Porque no es un robo cualquiera: es el robo de tu alma».

Su denuncia también exhibió un problema creciente en la región debido al valor de la indumentaria y joyería tradicional, así como la presunta red de robo/despojo en la que participan revendedores y casas de empeño.

La ganadora de la Medalla Bellas Artes de Literatura en Lenguas Indígenas 2025 denunció recientemente que fue víctima del robo de varios huipiles, mismos que eran vendidos en una página de Facebook por un joven al que le había comprado huipiles hace varios años. De acuerdo con su relato, Natalia le comentó que los huipiles que él estaba vendiendo eran suyos y este respondió que los había adquirido en una casa de empeño, lo cual no pudo comprobar.

Desde su perfil en Facebook, Toledo compartió una reflexión sobre el robo de joyería y textiles tradicionales, el cual considera que comenzó con la proliferación de las casas de empeño en Juchitán y en toda la región. Como ella, varias mujeres han recurrido a las redes sociales como Facebook para denunciar que también les han robado huipiles a ellas o a otras mujeres de sus familias.

«Los revendedores son la parte más triste de este eslabón. También las casas de empeño, donde trabajadores de confianza dan el pitazo a sus amigos de que acaba de vencerse la boleta de un traje antiguo y hermoso; a cambio, les dan para su chesco. ¿Esto es delincuencia organizada?», se preguntó la poeta.

«Para mí, un huipil es la historia de una persona, de una familia, una herencia. Es la dignidad con la que se construye una prenda a través del tiempo: eso que no tiene precio. Portar un textil heredado, comprado en el mercado o mandado a hacer significa, entre otras cosas, tiempo, amor, no sólo dinero. Tiempo para adquirir una tela, llevarla a que la dibujen, comprar hilos que combinen con el dibujo y con la tela, llevarla a bordar. Después interviene una modista o costurera que lo cierra al tamaño de tu cuerpo», fue parte de su reflexión sobre el valor intangible de un huipil o traje tradicional, una prenda»que se vuelve entrañable porque es tuya, que se aprecia como todo lo que toca nuestra piel. Es repetir esa intimidad que tienen las palabras Ladi y Lari (‘piel’ y ‘ropa’ tienen el mismo origen, Lati, en el zapoteco antiguo)».

Cuando te arrebatan un textil tradicional, explicó Natalia, duele porque con ello se va la historia de generaciones de mujeres y porque «te despojan de tu alma».

«Escribo este texto para compartir la indignación de muchas paisanas a las que les han hurtado sus piezas, a quienes he visto subir fotos de la pérdida de su patrimonio textil. Me uno con dolor, porque a mí me han saqueado desde que tengo uso de razón», explicó la poeta, al contar su intento por recuperar los huipiles que le robaron y que recientemente estaba vendiendo aquel joven en las redes sociales, pero a que a ella se los vendería por 13 mil pesos.

«Le dije: quédate con ellos. Acto seguido me gritó, y yo a él también. No me iba a dejar insultar. Después me dijo:

—Pinche perra, por eso te pasa lo que te pasa.

O sea, ¿es mi culpa que me roben y que después no pueda, o no tenga dinero suficiente, para pagar mis propios huipiles?», apuntó la poeta.

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