Raymundo Morales/Zona Roja.
Oaxaca, Oax., a 9 de febrero de 2026.- El destacado político mexicano José Antonio Rueda Márquez señaló que la primera consulta de revocación de mandato en la historia de Oaxaca no solo midió la popularidad del gobernador Salomón Jara, sino que desnudó las fracturas más profundas de la política estatal.
En entrevista, el Coordinador Nacional de la Unidad de las Izquierdas, rompió el silencio con una crítica mordaz: la jornada fue contaminada por «fuego amigo» y la mano de figuras del pasado que se resisten a morir políticamente.
Rueda Márquez fue directo al señalar a José Murat como uno de los principales orquestadores de una campaña de desprestigio a nivel nacional.
Según el activista, se utilizaron granjas de “bots” con la misma narrativa empleada contra Claudia Sheinbaum para golpear la gestión local.
El objetivo era claro: distorsionar la voluntad popular y recuperar una presencia que el «muratismo» ha perdido en las urnas.
«La consulta es un espejo que nos permite ver la imagen del gobierno; y ese espejo nos ha dicho que hay muchas cosas que se están haciendo mal», sentenció el político.
Para el líder de izquierda, el ejercicio fue positivo no por el número de votos, sino porque obligó al gobierno estatal a mirarse de frente y reconocer que la sociedad reclama resultados urgentes en salud, seguridad e infraestructura.
El análisis de Rueda Márquez no deja lugar a dudas: el éxito de la 4T en Oaxaca depende ahora de la capacidad de autocrítica para limpiar la casa y sacudirse a los personajes que, desde Morena o la oposición reciclada del PT y PRD, intentaron descarrilar el proceso democrático.
